ASTROBIOLOGÍA Y BIOCENTRISMO (*)
Roberto Aretxaga.
Doctor en Filosofía (Universidad de Deusto). Especialista Universitario en Ciencia, Tecnología y Sociedad (UNED). Investigador (Dpto. de Filosofía de la Universidad de Deusto). Miembro de The Planetary Society.


3. Conclusiones

Los tres diferentes significados expuestos del término “biocentrismo” poseen importantes implicaciones para la astrobiología. Así, las acepciones filosófica y medioambiental poseen implicaciones éticas y metodológicas, respectivamente. En lo concerniente al significado propiamente astrobiológico del término, afirmamos que las revolucionarias teorías, métodos y técnicas de las que se sirve la ciencia astrobiológica nos ofrecen la oportunidad histórica de responder experimentalmente a una de las cuestiones más fascinantes que se haya podido plantear la humanidad desde sus orígenes: la de su soledad en el universo o, más científicamente expresado, la de la relación entre nuestra propia evolución y la de otras formas de vida que pudieran haber surgido en otros lugares del universo (Chela-Flores, 2001).

En este sentido, los actuales conocimientos astrobiológicos permiten considerar fundadamente que el biocentrismo astrobiológico no designe realidad alguna sino solamente una creencia injustificada y una teoría científica elaborada sobre conocimientos en parte ya superados, de modo que no parece temerario hablar de una incipiente crisis del biocentrismo, propiciada por las nuevas aportaciones astrobiológicas. Dado el importante papel del biocentrismo astrobiológico en la configuración de nuestra cultura y sociedad, su posible caída como creencia y como teoría tendría profundas implicaciones y consecuencias no sólo científicas sino también, y sobre todo, culturales y sociales.

En consecuencia, la astrobiología, además de a los propios científicos, interesa a los humanistas, pues esta nueva y revolucionaria ciencia podría llevar a la humanidad a reajustar la imagen que tiene de sí misma como especie y la de su lugar en el universo, lo que en principio debería contribuir a su progreso. Todo ello justifica una tarea responsable y eficaz de reflexión y prospectiva que demanda, a su vez, estrechar y acrecentar la colaboración entre la astrobiología y las humanidades de forma que dicho progreso pueda verificarse en todos los aspectos que integran las distintas culturas y sociedades humanas.

Finalmente, y con el fin de evitar problemas terminológicos, sugerimos la utilización del término “biogeocentrismo”, empleado por el propio Chela Flores ocasionalmente, para hacer referencia a lo que aquí hemos venido denominando “biocentrismo astrobiológico”.


Roberto Aretxaga Burgos
Doctor en Filosofía (Universidad de Deusto). Especialista Universitario en Ciencia, Tecnología y Sociedad (UNED). Investigador (Dpto. de Filosofía de la Universidad de Deusto). Miembro de The Planetary Society.
roarebur@hotmail.com

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