Si no fuera por una conferencia preparada por Wittgenstein para pronunciarla en la sociedad “The Heretics”, en Cambridge, el 2 de enero de 1930, los planteamientos éticos del filósofo vienes tendrían que extraerse de breves y aisladas observaciones repartidas entre el Tractatus y el Diario Filosófico, En esta conferencia Wittgenstein explicita sus opiniones respecto de lo ético, problemática por la que siempre se sintió hondamente preocupado, siendo esta determinación la que hace que lo ético ocupe en el conjunto de su obra un sordo lugar central.