(1) En mi libro La aventura espiritual utilicé ya esta metáfora marina de las singladuras, si bien enun contexto en el que hacía referencia a la formación de una posible experiencia filosófica. No se asumía de modo explícito, como ocurre en este libro, el marco histórico de esa experiencia. Aquí, en cambio, es ese marco el que quiere ser reflexiondo. Se trata, pues, aquí, de asistir a la emergencia histórica de un concepto de espíritu acorde y conforme con las conclusiones de aquel libro (y de otros libros míos como Lógica del límite o Los límites del mundo).