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Las Vías de Sto. Tomás de Aquino. Su correcta formulación y explicación (Por Rafael Díaz de Valdés Tagle).

Antes que nada quiero explicar que envío este comunicado a esta página Web porque pienso que sería un interesante aporte (sin el más mínimo ánimo de confrontación) a los lectores de ella y además porque pienso que no se puede dejar pasar omisiones tan importantes que dejan vulnerable argumentos tan sólidos como las vías de Sto. Tomás, las cuales no han podido refutarse desde el siglo XIII.

Lo primero que hay que decir es que Santo Tomás diferenció desde un principio la Teología Natural (o Teodicea) del dogma cristiano y que él en su intento de demostrar racionalmente la existencia de Dios no "utiliza" la filosofía sino que al contrario la complementa. Otro asunto que hay que negar de plano es el hecho de que para demostrar la existencia de Dios Sto. Tomás se refiriera a Él a priori, incluso antes de poder demostrar efectivamente su existencia (valga la redundancia).

Vías para demostrar la existencia de Dios.

Primera vía: del motor inmóvil.

a- Consta por el testimonio de los sentidos que en el mundo existen cosas que se mueven.

b- Todo lo que se mueve se mueve por otro. La explicación de ello se formula como sigue:
- Sólo se mueve aquello que está en potencia (capacidad real de recibir una perfección o acto) respecto de aquello hacia lo cual se mueve.

- Mover sin embargo requiere de algo que esté en acto (cualquier perfección de un sujeto), puesto que mover es, precisamente, hacer pasar de la potencia al acto, y tal cosa sólo puede ser hecha por algo que se encuentra en acto.
- Nada puede estar en simultáneamente en acto y en potencia respecto de lo mismo (sino sólo respecto de cosas diversas). Esto es evidente puesto que si, por ejemplo, en el movimiento topográfico un cuerpo móvil tuviera la capacidad de moverse hacia un sector determinado no podría encontrarse en dicho lugar al mismo tiempo que tener tal capacidad.
- En consecuencia es imposible que algo sea por la misma razón motor y móvil de modo simultáneo. Por consiguiente todo lo que se mueve se mueve por otro.
c- La cadena de motores no puede prolongarse infinitamente hacia atrás en el tiempo. La causa de ello es que si se prolongara infinitamente, no habría motor, porque los motores intermedios sólo actúan en virtud del movimiento que reciben del primero.

d- En consecuencia, ha de existir un primer motor que no sea movido por otro. A este primer motor le llamamos Dios.

Como pueden ver esta vía es bastante más larga que la que está expuesta en la página, pero no es en vano las palabras demás, ya que en esta vía se sigue una línea lógica de razonamiento discursivo a diferencia de la otra formulación en donde las premisas no permiten concluir el paso siguiente. Ahora bien cabe destacar que esta formulación invalida todas y cada una de las críticas hechas en vuestra página a las vías de Sto. Tomás. Veamos aquello:

-Primero que nada esta vía no se basa en un movimiento causal infinito, sino más bien todo lo contrario: demuestra la imposibilidad de que dicho movimiento sea infinito.

-Respecto de que "el mundo podría ser simplemente producto del azar" hay que decir que todas las vía demuestran lo contrario pero en especial la tercera en la cual se plantea algo muy simple y lógico: Lo que no es no empieza a ser sino por virtud de algo que ya existe. Pero veamos eso después en su momento.

-La tercera crítica plantea que Tomás de Aquino en sus argumentaciones "presupone la presencia divina, incluso antes de ser demostrada". Eso a parte de ser falso no dice nada. Veamos por qué:

En primer lugar hay que desmentir el hecho de que se presuponga la existencia de Dios. Eso está de manifiesto en esta y en todas las vías al leerlas bien planteadas.

Pero, no obstante lo anterior, dicha crítica es estéril si se considera que para demostrar algo pueden haber dos maneras:

1.- demostración Propter quid. Que es aquella que se basa en la causa y discurre partiendo de lo que es absolutamente anterior hacia lo que es posterior.

2.- demostración quia. Que es aquella que parte del efecto, y se apoya en lo que es anterior únicamente con respecto a nosotros. De este modo, partiendo de un efecto cualquiera, puede demostrarse la existencia de su causa propia. ¿cómo?: se conoce el efecto; el efecto depende de la causa; dada la existencia del efecto, forzosamente le precede la causa.

En consecuencia, aunque Dios no sea evidente para nosotros, podemos llegar a demostrar su existencia a través de la existencia de sus efectos. Esa es la manera que Santo Tomás emplea para demostrar la existencia de Dios.

-Las últimas críticas se refieren a la supuesta vinculación que Sto. Tomás hacía de su filosofía con el "Dios cristiano". Hay aquí errores incluso de formulación, porque no existe un "Dios cristiano" sino el Dios creador en que los cristianos creen y aman. Pero lo de fondo es que Santo Tomás diferenció siempre la Teodicea del dogma de la religión (cualquier religión). Sin embargo en el dogma de la religión cristiana no hay en absoluto contradicción con lo que en estas vías se demuestra, al contrario de otros dogmas religiosos en que implícitamente se refuta (en las vías) varios aspectos y fundamentos que resultan ser falsos vgr.: la reencarnación, la existencia de más de un Dios, el culto superfluo, etc.

Segunda vía: de la causa eficiente.

a.- Consta por el testimonio de los sentidos que existe en las cosas sensibles un orden de las causas eficientes.

Por ejemplo: Cuando una persona en una mesa de pool le da a la bola blanca ella es causa eficiente (causa productora) del movimiento de dicha pelota, y si ésta a su vez le pega a la bola 8 entonces será la bola blanca causa eficiente del movimiento de ésta última bola. Ahí está de manifiesto el orden de las causas eficientes y es esto mismo lo que se lleva al plano del ser como se sigue.

b- No es posible, sin embargo, que algo sea causa eficiente de sí mismo, pues debería ser anterior a sí mismo y tal cosa es imposible porque aparte de repugnar a toda lógica repugna a un principio básico de la filosofía y, en especial de la metafísica: el principio de no-contradicción, que es planteado como "EL ENTE NO ES EL NO ENTE", o bien "Nadie puede ser y no ser al mismo tiempo y respecto de las mismas circunstancias" (por Aristóteles).

c.- Pero no se puede proceder al infinito en el orden de las causas eficientes. La razón de ello es la que sigue:

- En las causas eficientes ordenadas, la primera es causa de la intermedia (sean las intermedias varias o sólo una), y ésta de la última. Ahora bien, si se quita la causa se quita también el efecto. En consecuencia si no existiera una primera causa eficiente, no existirían ni las intermedias ni la última. Esto es porque las causas subordinadas en el obrar no constituyen actos completos en el orden operativo, sino que se comportan como estando en potencia para causar. De ahí la necesidad de una causa primera que esté siempre en acto respecto del influjo causal.

d- Luego, es necesario que exista una primera causa eficiente (incausada, claro está), a la cual llamamos Dios.

- Como se puede apreciar la diferencia que hay entre esta formulación de la segunda vía y la que está escrita en la página es fundamental, ya que en la otra formulación no se explica por qué razón no se puede proceder ad infinitum en las causas eficientes y por esa razón pareciera que la conclusión al paso siguiente tomara a priori la presencia de Dios como primera causa.

Tercera vía: de la contingencia de los seres.

a- Consta por el testimonio de los sentidos que ciertas cosas pueden ser y no ser: Todas aquellas que se engendran y se corrompen.

b.- Pero es imposible que tales seres existan por siempre, puesto que lo que es posible que no sea, alguna vez no es.

c.- Si todas las cosas son posibles de ser y de no ser, en algún momento nada existió. Esto porque si todas las cosas fueran contingentes forzosamente se debería hablar de un principio (ya que no habría ningún ser eterno e infinito) entonces resultaría que todo salió de la nada (por autocreación) o "por azar", cosa que aparte de ser ilógica repugna a un principio metafísico básico: lo que no es no empieza a ser sino por virtud de algo que ya existe. Por consiguiente si nada existió en algún momento nada existiría ahora, cuestión que es falsa.

d- Luego, no todos los entes son posibles en absoluto (contingentes), sino que debe existir alguno necesario (es decir, que no puede en absoluto no ser).

e- Todo ente necesario, sin embargo, o carece de causa de su necesidad, o dicha causa radica en otro ser.

f- Pero no es posible proceder al infinito en los seres necesarios que tienen causa de su necesidad, por el mismo argumento de la segunda vía.

g- En consecuencia, debe forzosamente existir un ente que sea necesario per se, que no tenga causa de su necesidad y sea a su vez causa de la necesidad de los demás. A este ser lo llamamos Dios.

- Tal y como ya lo habíamos adelantado, esta vía excluye absolutamente la posibilidad de un mundo hecho "por azar", y por ende destrona totalmente la crítica referida a ello.

Cuarta vía: de los grados de perfección.
a- Vemos que las cualidades de los seres están graduadas en el mundo.

b.- El más y el menos se atribuyen a las cosas según su diversa proximidad a lo máximo. En consecuencia ha de existir algo que sea máximo en cada género.

Hay que hacer un alto aquí y decir que las cualidades a las que Sto. Tomás se refiere no son las cualidades esenciales de un sujeto, ya que estas se cumplen según la naturaleza del mismo y en cada ser de manera acabada (por eso es que no se puede hablar de que tal hombre es alto en relación con un máximo determinado, sino más bien se suele comparar los portes). Las cualidades a la cual se refiere Sto. Tomás son las trascendentales, ya que estas trascienden las naturalezas e incluye a todo ente existente. Dichas propiedades son: esse (el ser existe), res (el ser existe de algún modo), aliquid (el ser es algo distinto de la nada), unum (el ser es uno), verum (el ser es verdadero), bonum (el ser es bueno) y el pulchrum (el ser es bello). Todas estas propiedades (de las cuales se debería hacer una documentación independiente) expresan la existencia desde distintos puntos de vistas. Son estos atributos del ente los que se deben usar para explicar el más y el menos respecto de algo en que se da el máximo en cada género.

c- Pero del máximo en un género es causa de sus inferiores.

Hay en este paso varias cosas que explicar: En primer lugar es que si no se hablara de un máximo en todos los géneros se seguiría que lo que no es máximo es incausado, ya que (y aquí va el segundo punto) quien cumple intrínsecamente una propiedad es causa eficiente de quienes participan de esa propiedad de una manera no intrínseca (se da entre este analogado principal y los secundarios una analogía de atribución intrínseca). Este último dato nos permite sacar una conclusión aún más profunda: quien tiene intrínsecamente la propiedad de existir será entonces su propio existir.

d- Por lo tanto, existe algo que para todas las cosas es causa de su ser, y de todas sus perfecciones. Y a ese algo le llamamos Dios.

Quinta vía: de la dirección, finalidad u orden del mundo.

a- Consta por el testimonio de los sentidos que los seres que carecen de conocimiento, como los cuerpos naturales, obran por un fin.

La vía parte del ente finito en cuanto operante y dinámico. Este dinamismo es ordenado .

b- Ello porque siempre o frecuentemente actúan del mismo modo para alcanzar lo mejor. De ello se deduce que tal cosa no proviene del azar, sino de una intención referida al fin.

c- Pero los seres que carecen de conocimiento no tienden a un fin sino en la medida en que son dirigidos a él por un ser inteligente, como la flecha es dirigida por el arquero. Es decir, la dirección u ordenación de los movimientos a un fin es causada eficientemente por un ente inteligente.

d- Pero en la serie de los entes inteligentes y ordenadores que a su vez son dirigidos y ordenados no se puede proceder al infinito, según hemos visto en las vías anteriores.

e- En consecuencia, debe existir un ser inteligente por el cual todas las cosas naturales se ordenan a su fin, y a este ser le llamamos Dios. Esas son efectivamente las cinco vías y se caracterizan por ser argumentos sólidos que durante siglos se han tratado de invalidar ineficazmente. Para entender cada una de estas vías es menester leerlas no una ni dos veces sino diez o veinte si es preciso, porque uno a veces cree entender sin darse cuenta de omisiones y errores importantes. Otra cosa clave que hay que tener en cuenta es que Sto. Tomás era un hombre de pocas palabras, pero lo que decía en ellas tenía un sentido completo, así que al leer las vías -y los comentarios de ella- se debe tomar cada palabra y no obviar ninguna.

Eso es todo por ahora espero que les sirva como también espero de verdad que lo pongan a la luz del conocimiento de la gente porque el daño que se hace con las vías mal planteadas puede ser un daño a la fe de las personas (incluso tomando en cuenta que no hay relación con dogmas) y tal daño es el contrario al objetivo principal de esta página: ser un mapa.

 

 




Texto realizado por Rafael Díaz de Valdés Tagle