Creo que Schopenhauer es un filósofo que ha sido tratado injustamente por la historia. Su pensamiento escabroso, y sobre todo su particular estilo literario, salpicado de irreverencia, antisolemnidad, corrosivo ingenio, ácidas ironías y mucha soberbia, lo ha convertido en un filósofo maldito al que nunca se toma en serio; que se pasa por alto a la menor provocación, y del que sólo se comenta, en tono chismoso y falsamente escandalizado, su odio a Hegel, su "misoginia", su "pesimismo" y, en general, lo "desesperanzador" de su filosofía.

Definitivamente, es uno de los autores más satanizados y tomados a la ligera, a pesar del serio problema que nos evidencia su postura ante la vida. Fatalista empedernido, viejito bilioso, pensador amargado, Schopenhauer ha sido bautizado como el filósofo del pesimismo. Aunque a últimas fechas ha sido señalado como una de las principales influencias de algunos importantes filósofos contemporáneos, como Adorno o Horkheimer, una gran parte de los estudiantes y académicos, siguen considerándolo un autor que no es digno de atención.


Pienso que la única forma de hablar de un autor es conociéndolo. Seguramente hoy, que está tan de moda ser de criterio amplio, universitario, libre de prejuicios, y abierto a la diversidad ideológica, será muy fácil tomarnos un poco de tiempo, para ver si el viejito, gruñón, amargado, tiene algo importante que decirnos, o solamente balbucea absurdos lamentos incoherentes para llamar la atención.

Esta tesis pretende exponer, de manera clara, la postura de Arthur Schopenhauer frente a algunos de los temas relacionados con el valor y el sentido de la existencia humana; como son, por citar algunos, el sufrimiento, el placer, el arte, el ascetismo, y la muerte.

No se intentará ningún acercamiento crítico a partir de otros autores, ni se buscará el diálogo entre la postura de Schopenhauer y la de otro pensador.

El objetivo principal es, simplemente, hacer una investigación que pueda dejar en claro una parte del controversial, y no menos serio, sistema schopenhaueriano.

Los libros utilizados principalmente para la investigación de esta tesis son El mundo como voluntad y representación, y El amor, las mujeres, la muerte y otros temas; libros en los que es expuesta con agradable elocuencia la postura de Schopenhauer al respecto de esos temas.

Deliberadamente no se ha pretendido tocar aquí tema alguno desde la "metafísica" de la voluntad de Schopenhauer. Hablar del mundo como voluntad o representación, no es otra cosa que hablar de un mismo "objeto" desde dos perspectivas diferentes ; podríamos decir que, no ingenua, sino perezosamente, hemos decidido hablar únicamente del mundo en tanto representación, dejando de lado el mundo como voluntad (sí es que eso se puede).

En esta investigación preferí centrarme en las reflexiones que hace Schopenhauer sobre el mundo cuando habla de él como representación. Inicialmente mi intención era acercarme al tema también desde el ámbito de la voluntad, pero al poco tiempo advertí lo complejo de semejante proyecto, decidiendo solamente exponer lo referente a la representación, por ser este acercamiento al problema del mundo menos árido, más accesible e igual de trascendente.

Durante la investigación, me topé con dos problemas principalmente; problemas que encaminaron esta tesis a su destino actual. El primero de ellos fue encontrar, dentro de una bibliografía muy limitada de comentaristas sobre el tema de mi tesis, posiciones, algunas veces, radicalmente encontradas o contrapuestas. Tal situación, y no se necesita ser un genio para eso, me hizo sospechar que algunos de los comentaristas, quizá por descuido, pero nunca por ignorancia o intención fraudulenta, exponían las ideas de Schopenhauer de una forma un tanto ambigua, causando que un lector neófito como yo, se perdiera fácilmente, no logrando entender sus comentarios y reseñas.

Así que a mis ojos, parece que algunos comentaristas de Schopenhauer no son más que farsantes, que unos a otros se contradicen; dando la impresión de que ninguno de ellos ha leído realmente a Schopenhauer, o que sí lo leyeron, por lo menos, no les interesó que su exposición tuviera sentido o relación alguna con el pensamiento de él –inclusive aunque uno de estos libros a los que me refiero se llame "lo que verdaderamente ha dicho Schopenhauer".

Todo esto me llevó a desechar la idea de utilizar comentaristas como fuente principal para esta investigación, y así me concentré en los textos de Schopenhauer, que gracias a Dios y a sus traductores, son de muy fácil acceso incluso para estudiantes tan imberbes como yo.

Después, leyendo el prólogo del libro La filosofía de Schopenhauer escrito por Bryan Magee, me topé con que yo no estaba solo al sentir que ninguno de los comentaristas de Schopenhauer lo exponía ni siquiera vagamente.

Después de esto, decidí concentrar mi investigación en los numerosos ensayos que han sido traducidos en muy diversas ediciones del Parerga y paralipómena, cosa que me llevó a darme cuenta de que existen infinidad de estas publicaciones que han reimpreso, y que lo continúan haciendo, textos mutilados por editores sin escrúpulos desde la segunda mitad del siglo XIX, dando la impresión de que existen tantas versiones del mismo ensayo, como diferentes ediciones; motivo por el cual, muchas veces encontrarán que cito el mismo ensayo pero en diferentes ediciones, en lugar de solamente haber citado todo el tiempo la misma edición.

Esto mismo me llevó a, buscando un texto más sólido, sumergirme en la lectura de El mundo como voluntad y representación, que junto con Parerga y paralipómena, son las principales fuentes de esta tesis. Y así me pude dar cuenta de que el Parerga y paralipómena parece ser una versión explicada y expuesta de una manera más accesible de El mundo como voluntad y representación. Así encontré gratamente que Schopenhauer cuando escribió el Parerga y paralipómena, a mi parecer, sólo tuvo por intención poner al alcance del gran público, su obra más importante: El mundo como voluntad y representación.

A pesar del tiempo que separa ambos escritos, la única diferencia ideológica, significativa, que yo encontré es la siguiente: Schopenhauer en El mundo como voluntad y representación considera la vida como un don, un regalo, mientras que en Parerga y paralipómena la considera como un "defunctus", una obligación.

Y de esta forma es que me dediqué a tomar notas y notas y más notas, para después intentar exponer seriamente las reflexiones de Schopenhauer sobre el problema de la existencia, siendo esta misma exposición mi única pretensión.

Comienzo situando a Schopenhauer como personaje principal dentro de una tabla cronológica que intenta ambientarnos en el momento histórico que le tocó vivir.

Después continúo exponiendo lo que me gusta llamar el diagnóstico Schopenhaueriano sobre el problema de la existencia, que es seguido por un breve capítulo que al igual que la receta médica contra la enfermedad, es dictado con relación al resultado de la auscultación Schopenhaueriana. Capítulo seguido, cierro con mis conclusiones.

Antes de comenzar con la exposición propiamente dicha, quisiera prevenir al lector: recuerden que la intención de Schopenhauer, el filósofo del pesimismo, al escribir sus obras principales, no es otra que hacer un tratado eudemonológico ; idea bastante común entre los misántropos y entre los filósofos también.