LA RELIGIOSIDAD GRIEGA


Edipo y la Esfinge

Acercarse a la religiosidad griega es un fenómeno complejo ya que ésta no puede desligarse del resto de las manifestaciones culturales y usos sociales que regulan la vida de los ciudadanos de las poleis. Cualquier actividad humana estaba impregnada de sentido religioso, y a estos se debía respeto y veneración si quería uno salir airoso de cualquier empresa, por muy cotidiana que ésta fuera.

Lo divino es lo que garantiza el orden y la continuidad de los fenómenos tanto a nivel cosmológico ( el ciclo de las estaciones y de las cosechas) como social (la regularidad generacional o el orden político y social).

Esta íntima unión es posible porque los dioses no trascienden la esfera de lo humano: son los mantenedores constantes del orden del mundo e intervienen directamente en éste cuando hace falta o se les pide, aunque no siempre su acción sea benévola. Enfermedades como la locura o los ataques epilépticos tenían origen divino.
Su actividad permanente se ve constatada por la construcción de templos, verdaderos territorios de lo sacro, lugar donde los dioses ejercen su poder y se comunican con los hombres, pero también espacio social que integra a la divinidad en el corazón de la vida pública, y del bienestar social. Los dioses deben prestar sus servicios a la comunidad como si de un miembro más de ésta se tratara, asegurando protección, seguridad y orden a la polis que lo acoje.

Los hombres se divinizan: las familias aristocráticas griegas buscaron sus orígenes en la unión de dioses y diosas con mortales. Los dioses se humanizan, ostentando particularidades y caracteres humanos no siempre dignos de la divinidad: celos, falsedad, engaños, envidia... El mismo Zeus ha de ganar su puesto de Rey de Dioses luchando como un héroe aristocrático, deponiendo a su hermano Cronos por las armas:


" La guerra duró diez años, pero por fín la Madre Tierra profetizó la victoria para su hijo Zeus si éste tomaba por aliados a los que Crono había confinado al Tartaro. Así pues, Zeus se acercó sigilosamente a Campe, la carcelera del Tártaro, la mató, cogió sus llaves y despuesm de haber liberado a los Cíclopes y a los gigantes de las cien manos, los fortaleció con comida y bebida divinas. Como consecuencia de este acto, los Cíclopes le entregaron a Zeus el rayo, como arma ofensiva; A Hades le dieron un casco de oscuridad; a Posidón un tridente. Después de que los tres hermanos hubieran celebrado un consejo de guerra, Hades entró sin ser visto en presencia de Crono para robarlesus armas; y mientras Posidón le amenazaba con el tridente, desviando de este modo su atención, Zeus hizo caer sobre él un rayo. Los gigantes de las cien manos empezaron entonces a coger rocas y a arrojarlas contra el resto de los titanes, que huyeron despavoridos cuando la cabra Pan dio un grito repentino.
Los diose corrieron en su persecución. Crono y todos los Titanes derrotados, con excepción de Atlante, fueron recluídos en el Tártaro, y guardados allí por los gigantes de las cien manos. Atlante, al ser su jefe de batalla, recibió un castigo ejemplar, pues le ordenaron sostener los cielos sobre sus hombros."

[ ROBERT GRAVES: Los Mitos Griegos.]


El politeísmo griego de los dioses olímpicos estaba absolutamente antropomorfizado, poniendo de manifiesto la estrecha unión de ambos ámbitos.

Lo sacro invadía toda la esfera humana y el hombre debía asegurarse sus buenas relaciones con la divinidad por medio de ofrendas, ritos propiciatorios, donaciones y libaciones. Muchos de estos actos eran acontecimientos de gran importancia para la comunidad, que financiaba y celebraba fiestas anuales en honor a los dioses: Los juegos olímpicos, las Panateneas, etc.

Mediante ellos las póleis griegas, pequeñas ciudades Estado independientes unas de otras, afianzaban y fortalecían sus señas de identidad frente a los bárbaros, sus lazos de pertenencia a una comunidad cultural. Prescindir o abstenerse de cumplir con los dioses de la comunidad no sólo suponía un acto de impiedad contra la divinidad, que podría ser castigado por ésta, sino, lo que es peor, suponía que uno dejaba de ser ciudadano, que uno rompía con los lazos de tradición que mantenía la unidad de la pólis encargada de hacernos hombres libres.

Todo esto coexistió con creencias y sectas religiosas no consagradas a la comunidad, sino al hombre, a cada hombre. Las religiones mistéricas, el culto a dionisos, el orfismo y El pitagorismo coexistieron con la religión olímpica y eran compatibles con ella porque regulaba aquella esfera que quedaba fuera del control y del interés de la religión de la polis: la salvación individual, la inmortalidad del alma de cada ser particular.

Esto fue posible porque la religión "oficial" no tenía ni libro sagrado, ni dogmas o conjunto de verdades reveladas, ni un sistema o institución que se dedicase a la administración de los dogmas de fe.

LOS DIOSES OLÍMPICOS



  • ZEUS

    Dios supremo de los dioses. Su nombre "el radiante" lo relaciona con los cultos del firmamento luminoso. La naturaleza y el devenir del cósmos están sometidos a Zeus (desataba tormentas, hacía caer el rayo), así como la armonía y el orden social: los reyes y soberanos reciben de él su poder y a él deben rendir cuentas. Incluso era el consejero y el protector de la Asamblea popular y el defensor de todos los juramentos. Sólo las Moiras, el destino o la fatalidad, hijas de la necesidad se sustraen a su poder.
    Los lugares de culto más importantes eran Dodone y Olimpia. Los Juegos Olímpicos y los Nemeos estaban dedicados a esta divinidad
    Los atributos propios del Dios son el rayo , el Águila y el cetro.

  • HERA

    Es la diosa principal de los griegos, hija de Cronos y de Rea y a la vez, hermana y esposa de Zeus. Era la protectora del matrimonio y la maternidad.
    Sus atributos son el cuervo, el pavo real y la granada.

  • APOLO

    Hijo de Zeus y de Leto, era primitivamente un dios solar. Era considerado como el dios del bien, del orden y de la belleza, por lo que también regía la música y la poesía. Era también el dios de la medicina y el padre de Esculapio.
    Era venerado en Delfos, donde su oráculo reveló con frecuencia las voluntades divinas. Se le representa a veces con una flauta o con una lira, o como un arquero.

  • ARTEMIS

    Hija de Zeus y Leto y hermana gemela de Apolo, Artemis gobernaba los bosques y los animales. Se relaciona con el culto lunar y con la protección de los embarazos. Su castigo era temido.
    Se la representa como arquera y también con una media luna en los cabellos.

  • ATENEA

    Diosa de la sabiduría, e la inteligencia y de las artes, hija de Zeus y Metis, nació de la cabeza de su padre totalmente armada. Velaba las leyes y protegía la justicia, así como estaba a su cargo todo aquello que fuera símbolo de lo civilizado: arado, fuego, bordados, etc.
    El olivo, el buho, el gallo y la serpiente estuvieron consagrados a esta diosa, que era especialmente venerada en Atenas, lugar donde se celebraban cada cuatro años las fiestas de las Panateneas.
    Normalmente se la representa como a una joven guerrera armada de lanza y escudo y tocada con casco.

  • HERMES

    Dios griego de todo cuanto requiere habilidad y astucia. Hijo de Zeus y Maya, fue el mensajero de los dioses, dios del comercio, de los ladrones , los tramposos y los viajeros. Inventó la lira, los pesos y medidas y los deportes.
    Se le representa con un manto de viaje y sandalias o talones alados. También como pastor.

  • ARES

    Hijo de Zeus y Hera, es el dios de la guerra, de la combatividad y la crueldad. Le acompañan siempre Deimos (el terror) y Fobos (el miedo). Tuvo amores con Afrodita.
    Se le representa como un temible guerrero con escudo y casco.

  • HEFESTOS

    Dios griego del fuego y de los metales, hijo de Zeus y Hera. Su forja era prodigiosa y realizó numerables armas y armaduras para distintos dioses: el tridente de Posidón, el cetro de Zeus, el escudo de Heracles, etc. Se le representa en la fragua o portando sus herramientas.

  • DEMÉTER

    Diosa griega de la fertilidad, de las cosechas y de la agricultura, hija de Cronos. La muerte y el renacer de las estaciones están ligadas a su figura a través del mito de Perséfone, su hija raptada por Hades. En su honor tenían lugar las fiestas de las Tesmosforias, celebradas principalmente por mujeres.
    Se la representa como a una mujer sobriamente vestida y coronada de espigas que porta una antorcha en la mano derecha y un haz de espigas en la izquierda.

  • AFRODITA