EL TACTO


Absorbemos el mundo por la piel. "Estar a flor de piel".

El tacto es uno de los sentidos imprescindibles para la supervivencia. Sin Žl no sentir’amos ni la presi—n, el calor o el fr’o ni el dolor.

Repartidas por toda nuestra piel hay infinidad de terminaciones nerviosas especializadas en captar determinado tipo de sensaci—n t‡ctil. C—mo se relacionan estas terminaciones y con quŽ tipo de sensaci—n se identifica cada receptor es algo que no conocemos bien.

El dolor es el gran mensajero de los males del cuerpo. Nos informa de desarreglos, heridas, accidentes y enfermedades indic‡ndonos que debemos modificar nuestra conducta y volcar la atenci—n hacia nuestro cuerpo. Sin el dolor no tendr’amos cuidado de nuestro organismo. Podr’amos sufrir una quemadura o herida grave y no percatarnos de ella. El dolor nos protege a nosotros y, tambiŽn, de nosotros.

Cuando algo nos duele ŔDuele el lugar, la regi—n afectada o el nuestra mente, nuestro cerebro el que origina esa sensaci—n?

Ya Descartes, el padre del racionalismo, ten’a noticias del dolor que sufr’an los amputados en sus miembros...Áinexistentes!
Esta sensaci—n, denominada "sensaci—n de miembro fantasma", muestra claramente que el dolor no es s—lo una propiedad de los sentidos o de la regi—n de nuestro cuerpo afectada por Žl. El dolor es tambiŽn una propiedad del cerebro y, como tal, puede tambiŽn ser controlado "mentalmente" mediante diversas tŽcnicas como la relajaci—n y la distracci—n.

Si cuando nos duele algo nos relajamos , pensamos en cosas agradables apartando la atenci—n del dolor, conseguiremos aumentar nuestra tolerancia ante Žl.