Hermeneutik:Der Zusammenhang des lebens(*)
por Arantxa Serantes


Cuando tratamos de adivinar el significado de unos signos fijados al papel, podemos interrogarnos ante todo, por la naturaleza que supone el experimento del genial virtuosismo personal que ofrece la ciencia hermenéutica o la disciplina de la interpretación de monumentos escritos.

La vida nos define como ser-en-el-mundo y nuestra comprensión de la vida se fija por escrito, a través de los textos y el ingenioso juego clasificador del verbo interior, reviviendo el extraño pasado, arrodillados ante el altar de nuestra verdad, en la soledad de nuestra celda, en la lucha de fuerzas no descritas saltando por encima del tiempo, saliendo a la luz el significado que las relecturas proporcionan, porque entre las grietas de la obra dispersa se asoma la perspectiva unitaria, en una filosofía que se esfuerza por pensar todas las dimensiones de la vida humana.

Dilthey propuso una filosofía de vida enmascarada en su tesis de irrebasabilidad frente al supuesto de un sujeto puro del conocimiento y en us "Crítica de la razón histórica" desarrolló reglas hermenéuticas concretas de la interpretación a través de enunciados evocadores. La "autorreflexión" desmarca las empresas clásicas, intelectualistas y epistemológicas de la realidad del mundo interno que concibe la comprensión que desvela el alma ajena. El YO en TÍ y TÚ en MÍ, goza de pleno significado en la función interpretativa. Vivimos en afinidad y parentesco con los autores, no a través del destello irracional, ni de la intuición, sino a través de un estudio en el que las vidas de intérprete y autor se funden y en la exterioridad sólo se presentan al mundo las manifestaciones vitales.

La culminación es el recorrido, volviendo a sentir, a comprender interiormente al otro a través de una distancia temporal. La verdadera existencia es aquella no expresada por la mera palabra, sino por la escritura, la verdad aplicada a lo no dicho oculto en ese decir.

Todos estamos tatuados con finalidades supremas, por virtud de la unidad abarcadora de la conciencia. Los hilos se tejen a través del diálogo presente, evolucionando con el escritor y l escrito articulado por la literatura en sí misma. Hay que creer para entender y sólo los verdaderamente iniciados comprenden el texto en su esencia, porque la búsqueda viene dada de antemano. El pasado ejerce un efecto en el presente, es un bucle en torno al recuerdo cerrado sobre sí, procurando comprender y a la vez ser comprendidos.

Nacer, crecer, morir...pensar la vida cotidiana.

¡He vivido!, ¡He amado!, por fín desperté. Estás al principio y te encuentro en el fín.

(*)Hermenéutica: la conexión de la vida