11. Según GB, la vida mental, frente a la sensible, "puede fabricarse su cuerpo, deshacerse de él, retirarse más o menos de su exteriorización, recogerse en sí misma, volver a sí (reflexión vital), abstraerse y abstraer, abstenerse; todo ello indica su libertad radical frente a la exteriorización. A esto llamo yo "espiritualidad". La potencia de variación del sentido científico es para mí la mostración suprema de la espiritualidad del hombre; y, a la vez, el sentido de la "espiritualidad intelectual". Un indicio de la creciente espiritualidad del hombre es siempre la aparición de nuevos aspectos formales en las ciencias que precedentemente se construían sirviéndose del sentido o de significados próximos al sentido" (ITF, 101-102); "a mayor abstracción vital mayor abstracción científica" (EG, XXX). Nótese cómo pone en conexión GB espiritualidad y ciencia, síntoma de la progresiva secularización a que nuestro autor somete diferentes categorías religiosas y teológicas, como parte esencial de su proyecto filosófico. En este mismo sentido, muchos años después de las afirmaciones anteriores, dirá que el científico del siglo XX es el prototipo de santo actual. Sobre este proceso secularizador se irá viendo a medida que avance el presente estudio.