Por su gran formación, GB es capaz de poner en conexión todo tipo de temas con la filosofía abriéndolos a desarrollos originales y desconcertantes. Por esta característica, Beorlegui lo ha denominado pensador de fronteras: "por eso he dicho que se le puede considerar un pensador de fronteras, puesto que su pensamiento se sitúa en la frontera entre la filosofía y la teología, entre la filosofía y la ciencia, la filosofía y la literatura, la filosofía y la música, etc." ("Grandes maestros del exilio vasco. IV. Juan David García Bacca (1901-1992)", p. 149). El estudio que presentamos demostrará que también es un pensador de la frontera que hay entre la filosofía y la técnica.