10.10. TÉCNICA E INMORTALIDAD

- Sociedad: definida como "comunidad de singulares" (o.c. 605), surge conexamente de dos modos: "por modo de Ejemplo; Ejemplaridad, cual valor y norma" y "Una partitura", cual "contexto de direcciones indicativas" para músicos y Director (o.c. 606-607). Por tanto, "Sociedad es -o surge- de un conjunto de direcciones de hombres que actúan según un contexto de direcciones indicativas; cada uno es ejemplar para los otros por cumplir una norma" (o.c. 607). El modelo rector de esas "direcciones indicativas" es el "cibernético vectorial" (o.c. 627). Por todo ello, GB denomina a tales relaciones "humanísticas" (o.c. 607). En "Sociedad" todo lo artificial es "nuestro" por ley o "constitución ontológica" (o.c. 617) de todo invento, pues Sociedad "surge y es comunidad de inventores cuyos inventos se les objetivan y alienan al individuo y particular quien, cual condición necesaria -no suficiente- tiene que ser el inventor" (o.c. 616). Esto afecta, también a los inventos mentales o pensamientos: ""Actualmente" la cantidad y grado de "enracionalización" de pensamientos -matemáticos, lógicos, físicos...- en enseres físicos es tanta y tal que el estado de "nuestro", contra pretensiones de yo, tu... es el predominante" (o.c. 617). En Sociedad, en principio, no hace falta ley de ningún tipo (moral, civil, religiosa...), pero actualmente la base de Sociedad están siendo Ayuntamiento y Colectividad; y la del singular, individuo y particular. La división del trabajo se hace según "Plan" (proyecto-designio-decisión-resultado). El resultado es la transformación de universo en mundo artificial; un mundo en el que el singular "transfigura" su cuerpo y "recrea" su alma filogenéticos en sus nuevos inventos. El valor rector en el trato humano o "reconocimiento", en cualquier ámbito, es el "respeto" (o.c. 656) o "relación uni-plurívoca entre Gobernante y gobernados". El trato en "Sociedad" debe procurar separar lo vectorial de lo escalar en cada hombre, mediante inventos; confinar lo vegetativo natural de él a lo escalar, desconectándolo de lo sensitivo natural y reducir lo vectorial a signos, gestos, indicaciones, sugerencias, ejemplaridad...; por fin, que la Ley sea sustituida por inventos de convencimiento, exhortación..., sin que la violencia se reserve como recurso final. El sentimiento predominante en Sociedad es "Paz" (o.c. 658).148

- Asociación: Tal tipo especial de comunidad tiene como fundamento antropológico a la "persona", es decir, lo que de único tiene todo hombre o, de otro modo: "El hombre es necesariamente divino; mas es dios a actos, ratos sueltos; es libremente (libertalmente) dios; y se libra de ser necesariamente dios" (o.c. 640), de ahí que el tipo de trato humano peculiar del que surge el "Nos" de tipo "Asociación" sea el de re-conocernos como "con-creadores" o "con-dioses" (o.c. 643), basado en la relación de "reverencia", la cual "conecta dignatarios con personas, mediante regulaciones" (o.c. 656). Ser persona implica ser y asumir la condición de transfinitador (creador) en cualquier orden, incluso de lo conseguido tecno-artificialmente para alma y cuerpo humanos en "Sociedad": "Para elevarse a "persona" es preciso des-definir y des-finitar aun tal anatomía y fisiología "transfiguradas", "gloriosas". Primero: introduciendo en ellas enseres seipsirreguladores que liberen el alma -ya recogida- de la remanente exteriorización interna de ser causa vectorial. Se recoja, pues, de ser piloto interior, transfiriendo tal función a los órganos -gloriosos ya- por reformados mediante enseres seipsirreguladores adecuados. Lo cual implicará cambios de figura: transfiguración de segunda potencia y cambios de función (energética)" (o.c. 650). "Tal es -dice GB- la Empresa, original, invento, osadía de Persona" (o.c. 651), y Empresa "Unica": "La Empresa" de desfinitarlo "expansivamente" todo. Sobre como suceda y resulte tal Empresa nada puede decirse por ahora, pues es porvenir. "Empresa" es, además, el criterio de división del trabajo en "Asociación", siendo TECNICO: "quien (...) haya aprendido (inventado para sí) el uso de enseres [del tipo "programa" y "cibernéticos"]; pero sin coajustar tal uso a la Empresa o por ignorancia o por decisión en contra" (o.c. 655); TECNO-LOGO: "quien asuma conscientemente en sus inventos (físicos, físico-mentales, mentales) el intento (proyecto) de des-definir y des-finitar expansivamente todo" (ibid.); TECNO-CRATA: "quien acometa osadamente con los enseres el atentado (decisión) de des-definir y des-finitar" (ibid.); TECN-ARCA: "quien sea a la vez, en unidad de Persona, Tecnólogo y Tecnócrata -en un dominio o en varios; y siempre que en uno o varios actúe la potencia transfinitante expansivamente de La Empresa" (o.c. 655-656). El sentimiento y actitud propio del hombre viviendo en Asociación es "osadía".141

10.10. Técnica e inmortalidad.

Distingue GB tres estados o "edades de la vida humana", siendo la muerte el paso a uno nuevo: el "postmortal"141. La Vida, definida por su condición de "surtidor de novedades, estreno de originalidades, irrupción de espontaneidades" (TELFD, 97), innova una vez más, de ahí que GB afirme: "Morir es, pues, la gran ocasión, la gran oportunidad" (VMI, 124). En definitiva: "La llamada muerte (...), reinterpretada como "reversión" al estado nuclear, es decir: por punto de partida hacia serse inmortal con inmortalidad real, positiva, original" (VMI, 159). Muerte, pues, como condición "para estrenar una nueva edad de vida" (VMI, 64); "edad "novísima" o "nuclear"" (VMI, 16), que hace pasar a obsoleta, a estela, la vejez. Nueva fase, pues, para que la vida estrene inventos y haga historia.

La concepción bacquiana de la vida, de la muerte y de la inmortalidad, es consecuencia de su teoría de la transfinitud, desde la cual aquéllas adquieren "un sentido actualmente aceptable y vivible por quienes se notan y están siendo transfinitos en todos los órdenes" (TI, 42). A su vez, la transfinitud queda caracterizada por su tendencia hacia vida eterna o inmortalidad, de ahí que sentencie: "Inmortalidad cual finalidad de transfinitud" (TI, 42). En este orden de cosas que hemos presentado, la técnica queda implicada fundamentalmente en la filosofía de GB, tal como se va a mostrar.

Según GB, la muerte es reversión o recogimiento en el estrato nuclear del universo: "La muerte a lo macroscópico (...) no es muerte a lo microscópico, a lo físico-matemáticamente inscrito, intrínseco, eficiente de nuestra realidad, y de toda realidad de verdad de las realidades del universo. (...); el hombre nuclear vive de la muerte del viejo. Nuclear es la edad del hombre en su estado de inmediación directa, eficiente, con la base nuclear físico-matemática del universo; y, de él, por ser parte suya, desde el nacimiento. Morir al cuerpo, morir el alma a cuerpo, es recogerse a vivir en la base del universo. En su núcleo" (TI, 51-52)151.

Ahora bien, según GB, hay distintas vías de acceso al estrato nuclear no siendo la única la muerte natural:

"Tal vivencia -inmediata, exclusiva- en lo básico, en lo atómico -partículas, fotones y campos de ellos- se alcanza en tres fases: (1) por muerte natural a lo natural macroscópico, (2) durante la vida morible, la mente ha inventado ya aparatos para vivirse mentalmente en lo básico, microcópico suyo y del Universo. Muerte mental transnatural a lo macroscópico, suyo y del Universo. Muerte mental. Las teorías, dogmas, fundamentadas en y alimentadas de lo macroscópico dejan de ser intelectual, volicional, sentimentalmente vivibles: creíbles, persuasorias, evidentes. Intelectual, volicional, sentimentalmente, técnicamente, la mente se está siendo y viviendo ya en lo microcópico. "De pensamiento y de palabra" se suele vivir aún en lo macro. "De obra" se vive en teléfono, televisor, radar, satélites artificiales, microcopios, caluladoras...: todo ello electrónico, micro. Se está prácticamente viviendo ya en el mismo cuerpo (estado de él) que el superviviente a la muerte natural. (3) Se trata, pues, de que "pensamiento y palabra" se coajusten con "obra", con "praxis", ya en esta vida. Están ya coajustados en teoría -relatividad, cuántica...-, lo están en aparatos; los estamos usando" (VMI, 144-145)151.

Y afirma: "Que la vida -la humana por de pronto- es de suyo y ya inmortal se demuestra de manera concreta, y actual, por teoría (relativista, cuántica); por aparatos, por praxis y trato con ellos mejor que conceptos vagos y dogmas, más vagos aún, de "vida, muerte, inmortalidad" prerrenacentistas. Vaguedad que resalta frente a la concreción teórica y experimental actual de tratar tales temas" (VMI, 145); "Ensayo -y no es metáfora lo que se va a decir- del estado de la vida, alma, espíritu... de vivirse en inmediación, directamente, únicamente en su base cósmica, real de verdad, es ya durante la vida natural estar viviendo en instrumentos y enseres. La vida científico-técnica es ya vida real de verdad" (TI, 52).

Lo afirmado por GB tiene como transfondo de comprensión el hecho de que para nuestro autor la vida, la muerte y la inmortalidad deben ser abordados "a la altura de la ciencia y técnica actuales" (VMI 113), lo cual significa advertir, con "advertencia, a resonar constantemente" que "el viviente está, necesariamente, integrado de átomos, y según sus leyes físico-matemáticas. Vive los átomos y sus leyes como suyos; los hace realmente vivientes -con diversos tipos de vida, más o menos diversos y profundos según grados: de ella" (VMI, 113). Esta afirmación en tono de "realismo integral e integérrimo" es el fundamento que permite a GB considerar la muerte natural como tránsito a un nuevo estado de la vida151, pero puesto que tal interpretación sólo puede ser confirmada experimentalmente en la actualidad gracias a la existencia de artefactos adecuados151, la técnica, lo artificial-artefactual, aparecen en su filosofía como elemento clave para hablar con sentido científico de la muerte y de la inmortalidad; algo vedado hasta ahora para el hombre con mente y sentidos naturales, que sólo lo hacía mediante mitos y religión.

Por otra parte, como se ha dicho, si la transfinitud humana muestra para GB que morir es condición de inmortalidad, hacerlo naturalmente no es la única forma, pues transfinitar sería otro modo, tan válido y real como el morir natural, de ser inmortales:

"la transfinitud tal cual ha surgido -en diversos órdenes- ya durante esta vida natural, a costa de ella, en resalte frente a ella, nos sugiere -en forma concreta, no simplemente desiderativa o imaginaria- que la vida o la muerte naturales y que la evolución natural darwiniana o lamarckiana, continua o mutacional, dure cuanto dure y prolónguese cuanto dé la natural vida media -son trans-cendibles: nos abren a un nuevo dominio, a un campo de posibilidades, abierto, también: el de lo trans-finito. La inmortalidad es real, positiva y originalmente, por modo de transfinitud. La transfinitud experimentada ya en esta vida, la mortal, y experimentada por haberla inventado y estar viviéndola el hombre a costa de lo naturalmente suyo y de lo natural de lo natural, es la garantía real, la prueba real, de que vida es inmortal ya. O dicho en forma inversa: que la muerte natural, por escandalosa que sea, es simple ocasión, no condición necesaria, de vivirse transfinitamente; y dentro del campo de lo transfinito ascender a potencias superiores de transfinitud, de inmortalidad" (VMI, 139).

La técnica actual, por su poder transfinitador superior, es lugar privilegiado para conseguir la inmortalidad por transfinitación, y así dirá GB: "Supongamos que existe, y que tiene que existir, tal punto de discontinuidad entre vida (mortal, moridera) y vida (inmortal). Tal punto es corrible. Enfermedades -digamos maneras naturales de morir- que hasta hace pocos años eran mortales; y por tanto familia, Iglesia, Estado, médicos..."daban por muerto por ellas a un hombre"- son ahora curables, o al menos prolongable la vida. Es decir: el presunto punto necesario -la muerte al matar morideramente- es desplazable temporal y vivencialmente, por técnica. (...). Además: la vida media de los hombres va haciéndose mayor que la anterior duración media" (VMI, 59); "La técnica actual -y sus aparatos típicos- son la mostración de la conexión entre transfinitud y atomística, ya durante la vida natural, premortal. La muerte no es ya condición necesaria, y única posible, para el advenimiento de vida inmortal: de lo inmortal soterrado, refrenado, "represado" por lo macro. La muerte es una manera. Pudieran inventarse procedimientos para ampliar los límites de la vida media, tanto que el punto de la muerte (...) resultara improbabilísima dentro de ellos. (...). El éxito de la técnica actual es la mostración original y nueva -jamás imaginada, inconcebible en tiempos anteriores- de que el plazo entre nacimiento y muerte macroscópicas (T´0 - T1) es simplemente, de facto. Su finitud impresionante a sentidos y mente -tanta que llegó a ser proposición tenida por verdadera y evidente "todo hombre es mortal"- dependía de la fase de impotencia de la ciencia y técnica: ineficacia de los medicamentos, ignorancia de la química, inaccesibilidad de lo nuclear" (VMI, 163-164).

En definitiva: los artefactos actuales son la prueba "actual", según GB, de la inmortalidad humana: "El soma es in-mortal, in-espacial, in-temporal. No por demostraciones teóricas -o dones religiosos de dioses más potentes que nuestros médicos, medicinas o brujerías- sino por esas mostraciones que el alma ha inventado en instrumentos y enseres que, justamente, declaran visible, tangiblemente, lo que de soma tenemos cada uno. Lo que le pase a nuestro cuerpo, al de cada uno, le está siendo indiferente al soma de cada uno. (...). Mas la transfinitud concreta y comprobable del soma tiene órganos propios: los instrumentos y enseres; y ellos demuestran de original y nueva manera que el soma y el alma que en él está viviendo y siéndose real de verdad -esté o no en cuerpo, durante un tramo temporal o en un segmento espacial- está ya siendo universal por masa, por distancia y por temporalidad" (TI, 55)151; "La existencia: invención y éxito de tales aparatos (...) es demostración real de que yo soy ya inmortal, por estar cumpliéndose ya en mí las condiciones necesarias para serlo. Y que no lleguen a suficientes es, precisamente, tal deficiencia la condición para que pueda vivirme" (VMI, 155).

Por otra parte, puesto que GB considera que es posible hablar con sentido de la muerte y de la inmortalidad, dado que su ontología de "realismo integral e integérrimo" evitaría la existencia de proposiciones sin referentes reales, la cuestión de la vida postmortem adquiere en su filosofía planteamientos más avanzados e inquietantes. En este sentido, dirá: ")resultará, le resultará al aún no muerto, inmortalidad apetecible, con apetito despertado por el estado actual de ciencia y técnica, y filosofía pretendiente y tendiente a la altura de ciencia y técnica" (VMI, 172).

Además, si la vida en su estado actual o "de solamente segunda potencia de transfinitud" ha podido inventar y hacer artefactos "enchufados" a la base del cosmos con los que ya está dando muestras fehacientes de inmortalidad151, cabe plantearse qué no será capaz de inventar y hacer en estado nuclear:

"la estancia de yo en inmediación exclusiva en y de la base nuclear -que es la misma entonces y ya- será lugar propicio, y más probable, de surgimiento de "novísimos" aparatos, originalísimos, internos y externos. O surgimiento de novísimas maneras de vivirse (yo) en los aparatos actuales -televisor, teléfono, radar... contadores, aceleradores... Porque en éstos se vive el yo reduciéndose y revirtiendo, en última instancia, a ojos, oídos, tacto, imaginación, voluntad, pensamientos "naturales". (...) Técnica nuclear directa y transfinita. Invenciones e inventos de Vida transfinita. )Cuántos, cuáles serán? Imprevisible, impredicable, imprecalculable, por suerte. Sorpresas, admiraciones, desconciertos nuevos... superiores en originalidad y novedad respecto de las sorpresas, admiraciones y desconciertos experimentados ya por la vida natural ante televisor, teléfono, radio, auto, avión, radar, telescopios, calculadoras, CERN, geometría analítica, cálculo infinitesimal, geometrías no euclídeas, teoría relativista y cuántica, física matemática, arte griego, música electrónica..." (VMI, 155-156)151.

10.11. Técnica y Dios

Modulando una sentencia de Goethe, dice GB: "Quien tiene ciencia o arte o técnica, ya tiene religión, fundada sobre el qué es dios o la "esencia" divina. Quien no tiene ni ciencia ni arte ni técnica, tenga religión, fundada sobre "quién es Dios", sobre Dios como persona" (QD, 73).

Tomando como punto de partida la diferencia entre "qué es" o "esencia" a la "altura de ciencia y técnica actuales", y "que es" o lo que las cosas "están siendo" para sentidos y mente naturales (apariencias), dice nuestro autor: "Pues bien, "qué es Dios" pudiera ser, en realidad de verdad, tan distinto, diverso y divergente de lo que dios está siendo respecto del hombre -de sus sentidos y mente en estado natural, fisiológico- como diversa es agua, de H2O; vino, de CH3CH2OH..., etc. Qué es Dios en sí mismo: "es un ser tal que puede ser lo que le dé su gana, divina, de ser". Lo que está siendo Dios para nosotros los hombres naturales, fisiológicos, es Padre y/o Maestro y/o Salvador y/o Condenador y/o Bienaventurador y/o Juez y/o Señor de los Ejércitos y/o hombre endiosado y/o dios enhumanado y/o Legislador según fuerza y/o Selector de un pueblo y/o fundador de una Iglesia y/o aspirador del olor de suavidad de holocaustos de ganados y aves" (QD, 28-29). Tal es el punto de partida de una teología "actual" o "novísima teología mística"; teología "a la altura y nivel de ciencia y técnica actuales"151.

Desde la perspectiva anterior, GB afirma que Dios es "el omniseipsitransustanciador. (...). Proteo maravilla de las maravillas ontológicas" (QD, 23). Tal es la "esencia", el "qué es" o "estado natural de Dios", cual base disponible para toda transformación y manifestación posterior151, por lo que nuestro autor sostendrá que Dios se encuentra originalmente siendo "lo divino", cuyas características coinciden con las del fondo creador del universo físico o base masivo-energética de lo real151, de ahí que afirme: "Este mundo -elementos- es dios hecho mundo; es la esencia divina hecha esencia del mundo" (QD, 406). En definitiva, y con David de Dinant, GB afirma que "Dios es la materia prima" (QD, 410), y por ello, entre otras cosas, ciertos hombres pueden ser "médium" de lo divino: "Recordemos una vez más que lo divino del universo -el "cuerpo" real de verdad (de dios)- hace de base continua, permanente y eficiente de todo lo divino; que por ello irrumpen necesidad, universalidad, infinidad eficientes y distendientes, en pujos, en y dentro de cada ente. Son cada uno según su capacidad médium de lo divino, pues por ellos irrumpen universalidad, infinidad dinámicas. Lo divino irrumpe por los divinos, por los endiosados en actos, ratos, obras" (QD, 416).

Por lo dicho, es evidente que para GB el nombre "Dios" ha cambiado de significado en la actualidad como consecuencia del avance científico-técnico: "Apenas se inventen lenguajes cuyas palabras y conceptos no estén sometidos a la fisiología y anatomía humanas naturales, y las manos naturales asciendan a manos de artesanos, artífices y técnicos, y produzcan instrumentos de ver, oír, manipular, calcular..., desaparece o no puede ya aparecer ese "dios fantasma" hablante, vidente, en lengua natural y con ojos naturales" (QD, 515).

Desde la perspectiva tecnocientífica o "actual", el "qué es" constitutivo del universo físico actúa como fondo-pantalla necesario, aunque no suficiente, para el surgimiento de un "quien" único, original, nuevo, irrepetible y resaltante sobre lo común161. Según esto, Dios se manifiesta como "Quien" en algunos hombres: los genios creadores en cualquier dominio: músicos, matemáticos, físicos, técnicos..., que hacen de "médiums", o "instrumentos endiosados", en los que "lo divino" se revela a los hombres tal cual es o se haya hecho, por su medio o no161.

Pero no satisfecho aún, GB inquiere sobre la posibilidad de que Dios enhumanado pueda transfinitarse nuevamente, quedando potenciado por superación tras ponerse su ser a prueba con peligro real161. En este sentido, dirá: "Y lo que nos importa -cual algo así de con egoísmo transcendental- es determinar si somos cada uno de los hombres "persona" y, de serlo, qué nos sucedería a cada uno en el caso o acaecimiento -bienaventurado, malaventurado- de que Dios (persona) nos asumiera en unidad de persona con él" (QD, 375). La respuesta pasará indefectiblemente por notar lo peculiar de los tipos vitales humanos, y así lo dice expresamente GB161, de modo que en función de tal tipología resultará factible abordar la cuestión con algún sentido. Desde esta perspectiva dirá:

"el hombre-dios o dios-hombre en que hombre esté siendo o poniéndose a ser -a estar sido- "singular", habrá de mostrar por obras especiales -diferentes de las del hombre particular e individuo naturales- que es realmente hombre; y correlativa y complementariamente, Dios habrá de dejar que tal hombre singular ponga especiales obras -inventos- para que conste que es hombre y que Dios se encarnó, se enrealizó en hombre "singular" -cual si dijéramos se encarnó en Arquímedes, Leonardo da Vinci, Edison, Hertz, Marconi... en cuanto singulares, inventores, ingenieros.

Problema teológico y teándrico distinto de encarnación de Dios en Moisés, Josué, David, Salomón, Daniel, Apolonio, Jesús, Pedro, Pablo, Tomás de Aquino -todos ellos hombres en estado de particular o individuo.

Así que la supositalidad, o inseísmo, del hombre que se está siendo singular -tendiendo a Gobernador del universo- es de otro orden y grado del de encarnado, de inseipsisistente; estilo superior y nuevo respecto de hombre que se esté siendo particular o individuo.

No tiene, pues, nada de sorprendente -sea dicho incidentalmente- el que a partir del siglo I no se hable -y no tan sólo se lo sospeche- de encarnaciones de Dios -de haber habido o poder haber hombre-dios o dios-hombre.

Tal ausencia resulta explicable (1) por impotencia de un Dios que se halle él mismo en estado natural -así que en estado de particular o de individuo-; (2) o por resistencia del tipo nuevo y superior frente a Dios, por parte del hombre en estado de singular: de tendientes y en parte inventores con éxito del plan y recursos de Gobernador del universo que enchufa y saca sus fuerzas de la base misma de la realidad" (QD, 388-389).

Con lo dicho, no puede en modo alguno sorprender que GB, como se dijo en un capítulo anterior y ahora conviene recordar, interprete la técnica actual como tarea divina y divinizadora propia de un nuevo creador; como novísimo tipo de epifanía: "la sustancia básica del universo es divina -con es de ser, y con es propio, no prestado, ni participado ni metafórico. (...): la teoría atómica actual es la teología real de verdad del universo. (...) Que es, por otra parte, lo que tenía que ser y suceder, apenas hombres inteligentes y videntes con mente y sentidos "super-naturales" se enfrentaran o enfocaran la base "atómica" o "divina" de la realidad, y dijeran en lenguaje adaptado a su altura: el lógico y matemático actual, lo que veían y pensaban. La empresa "divina", definidora de la técnica, en cuanto actual, es realizable por la progresiva epifanía o revelación de la constitución "divina" de las realidades básicas" (ET, 68).

En definitiva: "La ciencia le sorbe los sesos a la teología; la técnica le drena el poder a Júpiter, dios, o a sus antecesores. Tal es el pasado de grandes Nombres -el de uno de ellos: Teología" (PPPGN, I, 10).

10.12. Técnica: peligros y problemas.

Si GB interpreta la técnica y los inventos técnicos como una forma de transfinitud privilegiada, no por eso la considera óptima, debiendo ser transfinitada ella misma, de ahí que si bien a menudo realiza afirmaciones, como la siguiente, en favor de lo artificial técnico: "El hombre ha inventado, está inventando, las maneras y procedimientos de hacerse infinito por el único medio determinado y eficaz que es trans-finitarse: superar por leyes de paso graduables y graduados (función) su natural finitud y definición. (...) ha inventado y usado eficazmente instrumentos para tales trans-gresiones: algo así cual sentidos nuevos, trans-sentidos, trans-llaves, no ganzúas, para salir y entrar de la trampa" (INTRAFI, 91-92), también en esta etapa final de su pensamiento lanza llamadas de advertencia ante el peligro de quedar encerrados en la trampa científico-tecnológica o artificialista: "El hombre actual -hagámoslo datar de 15000- se va desencerrando por inventos suyos él mismo a sí mismo por sí mismo; (...) El creador de tantas ingeniosidades, genialidades, trampas y trucos técnicos y científicos en que ha caído lo natural (...) )no correrá él mismo el peligro, nueva y nunca visto y sido, de caer en la propia trampa: de quedar atrapado en sus inventos?" (INTRAFI, 17). Tal sería, según GB, la paradoja suprema: "Pero el colmo de los colmos es quedar y sentirse encerrado por truco, trampa, ratonera, caja fuerte que uno inventó para encerrar algo o a alguien y, al probarlos, por descuido o tanteo resultó encerrado el mismo inventor" (TI, 15).

La razón de lo dicho radica en la misma esencia de la transfinitud, que por su misma definición exige que lo artificial, lo técnico, sea transfinitado evitándose así que funcione como prisión definitiva de la "aventura" que es la transfinitud humana161: "Continúe resonando en nuestros oídos mentales la frase: "transfinitud des-define y des-finita toda clase de finitudes, mal habidas científica, técnica, filosóficamente" (TI, 17). Desde esta perspectiva, se comprende la preocupación de GB ante el nuevo tipo de peligros que pueden acechar a la transfinitud humana como consecuencia de no saber emplear correctamente el poder de la ciencia y técnica actuales: "Las encerronas de creador, de Inventor, de Artífice, y los peligros de seipsiencierro han de ser -tal puede preverse, temerse o barruntarse- diferentes de los y de las del hombre "natural". Hasta en esto el hombre actual se distinguiría del troglodita. Y en trogloditas sociales, políticos, filosóficos, científicos, religiosos, morales... entran los hombres anteriores a 1500: al Renacimiento. Y algunos, muchos, muchísimos quedan aún entre los contemporáneos" (INTRAFI, 17).

Son varias las maneras denunciadas por GB de quedar el hombre atrapado en lo artificial técnico.

a- Puesto que la historia supernatural surge de inventos y tiene como fondo común con toda otra realidad los elementos constitutivos y las leyes rectoras del universo físico, resultará también ella misma síntesis de azar y necesidad y, por tanto, dominio de tipo dialéctico entre la tendencia natural (caída) hacia determinismo (imposición de la entropía) y el azar o creatividad. El probabilismo de las leyes no asegura "un" estado final, definitivo, del universo161, lo que juega en favor de la Historia Dialéctica (historia en estado histórico o artificial) como dominio de posibilidades de la vida o apertura a por-venir, a novedad, mediante inventos o creaciones artificiales. Ahora bien, al hombre le es posible renunciar voluntariamente a su libertad, a su capacidad inventora y, en consecuencia, a la Historia, al no querer asumir el poder transfinitador que le brinda la técnica actual, de modo que actualmente no se puede ser esclavo, según GB, "sino por decisión voluntaria, por renuncia a la libertad: a transfinitud, al modo que actualmente nadie es esclavo de sus ojos -de lo que ellos ven de natural y dentro de las naturales distancias y luz- sino es por renuncia a televisor y luz eléctrica" (INTRAFI, 108).

b- Otra posibilidad consiste en que, sin renunciar a ciencia y técnica, éstas decaigan sin embargo en esa especie de olvido que es la cotidianidad, atentando así contra la transfinitud: "Pero la necesidad de previos -causas, ambientes, leyes-, por su actuación continua, produce una decadencia o caída hacia diariez, rutina, copia, que son maneras como el componente de necesidad se manifiesta e impone. Lo sorprendente, pasada la sorpresa, deja de serlo, y pasa a cosa de diario. Nadie se sorprende ya de ver volar aviones por el cielo, aunque la primera vez fue sorpresa sorprendente" (SQM, 233); "cada invento tiende a quedar anclado en el presente, a dárselo por definitivo, por perfecto; y montar sobre él -para así afirmarlo- industria, economía, vida cotidiana, religiosa, estética. La carroza de fuego de un profeta, la alfombra mágica... el avión de propulsión según hélice..., cada uno de dichos tipos tiende a establecerse y se lo establece -por religión, creencia en magia, estado de técnica matemática-física- como perfecto, definitivo. Caso de "intereses creados"" (SQM, 57).

Con todo, dice GB: "Quedan refutados en tal pretensión por la aparición imprevista, imprecalculable, impreprovidenciable, del invento posterior que rebaja y descalifica los anteriores a obsoletos, a piezas de museo -mental, sentimental, técnico, religioso..." (SQM, 57).

c- Mecanización de la vida: la "fábrica" y el "mercado". Dice GB: "Nuestros molinos de viento lo son las fábricas de toda clase de productos: religiosos, políticos, sociales, económicos. No muelen solamente trigo; también lo muelen, y hacen grandes negocios por eso del "pan nuestro de cada día". Muelen ideas, conceptos y pensamientos, que en su estado natural son variopintos e inconexos, y los truecan en dogmas, consigna, tesis, sistemas. Gigantes son realmente (...) las Iglesias, Naciones, Partidos, Empresas... actuales. (...). Gigantes por su desaforada megalomanía y monopolismo" (SQM, 340-341).

Por "actuales", entiende GB esas realidades en cuanto servidas de ciencia y técnica actuales, es decir, sumamente eficientes y eficaces y, por tanto, convertidas en peligrosas: "Megalomanía: manía por los grandes números" (SQM, 341) y "monopolio: una sola (monos) Cabeza individual, o colectiva en forma de un Presidium, un Concilio, una Asamblea de accionistas..." (o.c. 342), en cualquier ámbito161. En definitiva: "En lugar de molinos de viento, Gigantes movidos ahora por electricidad: por propaganda de hojas volantes, de diarios, de televisiones y de toda clase de instrumentos de información, transmitido todo, no por ondas de aire, sino electromagnéticas. Estas son el viento que sopla cuando y como lo decide el Gigante cabezudo" (SQM, 342).

Es claro, por tanto, que para GB la megalomanía (cualquierismo) y el monopolio (dictadura) no sólo arruinan el poder transfinitador de la técnica, sino que la prostituyen cuando ponen su eficacia y eficiencia al servicio de intereses contrarios a los del ser humano en tanto que transfinito transfinitante; y será "Quijote" quien pretenda enfrentarse a estos "gigantes" actuales que son las "empresas" degeneradas en industrias desaforadas o "fábricas": "Quijote actual es un individuo que se proponga, cual don Quijote de la Mancha, "quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra"; que así juzga a las Empresas gigantescas, megalomaníacas y monopolísticas de religión, política, sociedad, economía, filosofía, teología. A la primera lanzada que contra una cualquiera de ellas arremeta, y dé en un aspa, el viento -electricidad y propaganda- soplará "[...] con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fue rodando muy maltrecho por el campo. [...]"" (SQM, 342); "En definitiva, El fracaso de esta primera aventura nuestra, como la de don Quijote de la Mancha, proviene de enfrentarnos con mercaderes. Con la economía de mercado, él; con la economía de producción-mercado-consumo, nosotros" (SQM, 338).

Lo que en el fondo está denunciando nuestro autor con todo ello es el hecho, cada vez más evidente e incontestable, de que los criterios económicos, en particular los de tipo capitalistas, se han adueñado de todos los aspectos de la vida humana sometiéndola a sus leyes propias: reduccionismo economicista de la pluridimensionalidad humana. Tal es la idea básica contenida y denunciada en el término "caudalismo" empleado por GB, es decir, la caída de "mundo artificial" a "mundo artificioso" o "mercado" surtido por "fábrica", de modo que lo que de creador hay en el hombre resulta devaluado y diluido en la esfera de la producción y consumo desaforados161.

Lo anterior no significa que GB pretenda hacer desaparecer las actividades industrial y comercial, sino evitar su desarrollo en el seno de una economía en estado natural donde un individuo con ganas finitas siente como inagotable (infinito) un bien natural, dedicándose a comerciar en estado natural, es decir: guiado por la pretensión de "mihifacer" todo y a todos. La importancia que GB concede a la economía y al comercio queda patente cuando afirma que "servir para comerciar" es invento o descubrimiento de importancia superior a otros de tipo material, cual flecha o barco, y que al inventar "mercancía" el hombre inventó para sí ser comerciante, lo cual le distancia del animal. El peligro sobreviene cuando se desata la infinidad y la actividad decae en el campo numérico tomando cual meta de la misma la transformación de toda cualidad (valor de uso) en valor de cambio (cantidad).161

Por otra parte, si la ley de los grandes números y el determinismo inyectan en los artefactos mecanicismo, y ello los hace seguros y eficaces en su funcionamiento, no sucede los mismo con la vida: "Improvisar necesariamente no es improvisar; es no haber improvisado. Tal, una máquina. No hace nada de imprevisto, de improviso. (...) un ser que sea en sí, y en todo lo suyo, "necesariamente" -o en que necesidad sea el tono o modo de él y de todo lo suyo: sea la necesidad la nota esencial- no cabe espontaneidad; le falta tal componente de vida. No es viviente. Es supermáquina. La Supermáquina. Una máquina es admirable y es sorpresa para su inventor, solamente al acudirle y al ver que marcha. Que son novedades. Le es novedad. Chispazo del primer momento. Después para él recae en cosa de todos los días, encomendable a producción en serie, en offset, en copias automáticas. (...) La nota o tono de originalidad impide que la vida recaiga al dominio de la máquina. A mecánica. (...) vida hecha máquina" (QD, 482-483).161

Por tanto, tampoco serán buenos para el advenimiento de un nuevo tipo de hombre pues, "En cuanto al porvenir del Humanismo: el del hombre positivo -el del ser social- el margen de aventura no puede ser eliminado por ninguna clase de "Sociedad de seguros"" (PPPMM, 66).

Lo anterior resulta especialmente aplicable en nuestra época histórica tecno-científica, lo que no deja se resultar paradójico: "Al revés, tal margen de aventura crece constantemente ahora. "Ser o no ser" -aventura de la bomba atómica, inventada por el hombre mismo actual. Jugar su ser y el del universo a "ser o no ser" (ibid.). Tal hombre actual ha sustituido, conscientemente o no, su definición de animal racional por la neoplatónica renacentista de "artefacto osadísimo" (M. Ficino), como lo demuestra su atrevimiento en y por ciencia y técnica actuales. Esto resulta tanto más inquietante al considerar que también el hombre se ha tenido, al menos desde Protágoras, por medida de todo. Desde esta perspectiva, dice GB: "Si la medida, la mesura, se des-mesura, )qué será de todas las cosas? Si el sismógrafo salta destrozado, )no delatará tal destrozo el de él mismo y el destrozo de todo?", mas a renglón seguido advierte: "No saquemos las consecuencias de una hipótesis: de un si. Aunque los hechos de nuestro tiempo parecen confirmar la tesis: la medida está desmesurada; el sismógrafo político, moral, religioso, social, técnico está saltando en trozos" (ibid.).

d- No olvida GB los peligros que sobrevienen como consecuencia de la actividad inventora e industrial, pero llama la atención la expresión que acuña para designarlos: "desaprovechables inventados", y que, en rigor, encierra toda una concepción del problema medio-ambiental a tono con su forma de entender la técnica, lo artificial y el progreso tecnológico: "Que se produzcan desperdicios, chatarra, basura... -clases de desaprovechables (según la finalidad)- no es natural. Son desaprovechables inventados; son el reverso valoral del anverso que es auto, radar, teléfono, antibiótico, avión, plancha eléctrica, dínamo, bombilla... En contraste con los inaprovechables naturales -fruta pasada, carne podrida, excrementos, cenizas, aguas estancadas...- y con los inaprovechados naturales: rayos, cascadas, vientos... petróleo, bauxita... aprovechados inventivamente por inventos especiales que no han procedido de la naturaleza, a pesar de estar evolucionando desde tal vez cuatro mil millones de años. Las leyes naturales no proceden según funciones exponenciales; proceden o evolucionan según ley inercial" (DMT, 205).

Pues bien, la producción de los "desaprovechables inventados: secuelas y reverso de los aprovechables inventados (...) se rige también según ley matemática exponencial. (...). Hay muertes, enfermedades... naturales; mas se han inventado -son eficiencias, efectos- nuevos casos y tipos de muerte, de enfermedades, peligros supernaturales. Hospitales, cárceles, manicomios... actuales incluyen las dos clases de desaprovechables -social, económicamente... humanamente. Digamos, con respeto verbal: hay hombres en tales establecimientos que son des-perfectos; a la vez y en el mismo establecimiento hay hombres que son, están, sencillamente inhabilitados. "Desperfectos", "inhabilitados" son, en cuanto hombres, igualmente perfectos. La dignidad del hombre se mantiene incólume, a pesar de que su valor económico, su servicio social, sus actividades políticas, religiosas, estéticas... hayan disminuido o, finalmente, se hayan anulado. Lo cual exige tratamiento y trato distintos" (o.c. 206).

La posición de GB sobre los peligros de la técnica y lo artificial-artefactual o, como vimos que decía cuando tratamos de su concepción del progreso histórico, las "catástrofes y apocalipsis producidos por la intervención de la vida humana con inventos en todos los órdenes", es, digámoslo una vez más, y como allí se indicó, la de considerarlos exógenos a dicho dominio, de ahí que si bien recomienda una estrategia de cautela, ésta no se exija en el trato y actitud admanual con el ser sino en aspectos colaterales al mismo, aunque fundamentales, y siempre en tono sentimental de filosofar "español", como es claro por su carácter:

- Respetuoso con otros sentidos vitales: "Antonio Machado, poeta y filósofo, introdujo un descuento en la sentencia de Protágoras. "El hombre es la medida de todas las cosas; menos de los hombres y de los pueblos". El hombre, a partir sobre todo del Renacimiento, ha introducido e impuesto la medida: ese gran sistema métrico que es la matemática; introducido e impuesto en todo: en cielos y tierra, en cuerpos y en luz, en masa y energía, en figuras y en números, en instrumentos colosales y mensurados y aun infinitesimalmente calibrados, cual acelerador de 300 GEV del CERN con sus ocho kilómetros de circunferencia; y ha impuesto el hombre su medida en instrumentos manuales como vulgar regla de cálculo que cabe cómodamente en el bolsillo. Meditemos, consideremos y ponderemos -todo verbo afín a éstos es poco -antes de introducir e imponer ese gran sistema métrico que es la matemática actual en el hombre y en los pueblos" (PPPMM, 67-68).

- Vital y transustanciador; ya que GB no se resigna y propone emplear la razón vital contra la megalomanía y el mecanicismo: "No, renó, recontranó son palabras que forman reguero explosivo, aprovechable para decir "no" a tantas afirmaciones (síes) corrientes; para decir "renó" a afirmaciones pretenciosas (de resíes): consignas, teorías, dogmas; y poder disparar cual bala verbal la de "recontranó" a sistemas y credos, mandamientos de mandamases políticos, religiosos, científicos y técnicos. Disparar "recontranó", contra "requetesíes"" (TELFLM, 14). En definitiva: transustanciación de lo real por dialéctica o inventos171; y transustanciación, además, social, pues, siguiendo a Marx, GB considera que cualquier realidad tratada socialmente altera no sólo su forma sino también su contenido171.

- Teológico; pues el impulso transustanciador tiene como meta de su dinamismo ser Dios, aunque tal intención debe acompañarse de una actitud de cordura que funcionando como "refrenador" evite caer en la "vanidad". En este sentido, GB dirá: "No poner límites a la imaginación, entendiendo por esta palabra "inventiva". La originalidad, la inventiva, es uno de los recursos humanos inagotables (...). Los límites a la "inventiva" los señalan, por una parte, los transfinitadores y, por otra, sus refrenadores. (...). No abdiquemos de ser dioses, aunque no estemos ya en Paraíso alguno. Y asumamos las consecuencias: buenas, malas, peligrosas. Exito o fracaso. (...) suprema empresa: el Hombre como parte pasiva y activa de la constitución y evolución del Universo. )Actitud digna de "semidioses"?" (SVV, 9)171.

La ambigüedad o, mejor, equilibrio típico del posicionamiento bacquiano entre la esperanza y el temor, queda patente cuando dice: ")Cuánto de lo natural -hombre inclusive, y mayormente él- va quedando hoy en día en estado natural -frente a la invasión en superficie y profundidad de la técnica, y frente a la prepotencia creciente desmesurada de técnicos, tecnólogos y tecnócratas? )A qué no se atreven técnicos: tecnólogos y tecnócratas? )A qué -en física, matemáticas, política, sociología, genética, economía, religión, arte...?" (SVV, 99).

La liberación artificial de la energía encerrada en el átomo y las posibilidades abiertas por la ingeniería genética son dos de los aspectos considerados por GB paradigmáticos en cuanto al poder de la técnica actual y la obligación que ello conlleva para el hombre actual de reflexionar acerca de su poder sobre su ser y el del Universo y, por ello, sobre sus nuevas, artificiales, responsabilidades y deberes ontológicos y morales171. La importancia y urgencia de lo dicho queda patente al advertir que el plan vital definidor de "persona" es, paradójicamente, el de des-definir y des-finitarlo todo: "Plan desdefinidor propio de persona -definidor y facedor de ella- contra definiciones y finitudes definidas por potestades e individuos religiosos, morales, sociales; y aun a pesar de la delimitación de recursos -matemáticos, físicos e instrumentales- del singular" (QD, 392).

Ante este replanteamiento a la luz de la tecno-ciencia actual de conceptos, temas, creencias, dogmas... tradicionales, tenidos por definitivos y, por tanto, intocables e inamovibles: sagrados, la técnica es vivida con sentido de sacrilegio o, si se prefiere, como milagrosa, mas nunca, y esto sería lo peligroso, como "enigma"171.

De tales sacrilegios "actuales"171, o "Caso de máxima novedad, de máxima espontaneidad, de máxima originalidad, de máxima transcendentalidad", no pueden esperarse, según GB "más castigos que los fracasos, que, por ser instructivos, serán superados por los caracteres de la Vida que son novedad, espontaneidad, originalidad y transcendentalidad, Imperdibles; siempre renacientes. Y renacientes son los vivenciales de "atrevimiento", "audacia", "osadía" humanas" (SVV, 37). Nada, pues, de temer condenas divinas cual las de Adán o Prometeo171. Y no hay nada que temer porque lo único rector y a respetar son las leyes físico-matemáticas del universo, hecho que GB califica de "coyuntura privilegiada": "privilegiada coyuntura de que las leyes, las mismas para el microcosmos y el macrocosmos: átomos, células... hombres, sean las que determinen la estructura básica de todo: lo material-espiritual, religioso-laico, ético-estético..., que es la estructura de MAYORIA + dos minorías: una de "extra"; otra de "infra"" (SVV, 82).

Por lo dicho, GB afirmará que ser hombre "a la altura de ciencia y técnica actuales" es ser "pagano", pues "paganismo" es el tono sentimental y la actitud vital del hombre en cuanto "actual"; tono a la altura de ciencia y técnica físico-matemáticas actuales, transustanciadoras, nacido con el Renacimiento171. La técnica, según esto, resulta "osadía superlativa" o "quíntuple atentado contra lo natural"; y el técnico, "quíntuplemente sacrílego" o "matrílego" y "a-teo"171.

Lo afirmado por GB no es sino otra forma de decir, como se vio oportunamente, que la condición inventora del hombre, su ser esencial de inventor o "radiactivo", es decir, transfinito transfinitante, es su peculiar condena vital como "endemoniado". El hombre, excepto por renuncia expresa, no tiene más remedio que ser transfinitud transfinitante, inventor: "Transfinitud es atentado consumado; pues los inventos -geométricos, aritméticos, morales, políticos, técnicos, ontológicos...- hacen acto de presencia con su novedad, espontaneidad, originalidad. Son creaciones, y creaturas, de hombre transfinito" (INTRAFI, 166). Ser Inventor es, por tanto, ser pagano y paganizador171.

Ahora bien, si, según GB, el ser humano, por ser transfinito, debe ser "pagano", ello no significa que haya de adueñarse de él, y de todo lo demás por su medio, la locura o frenesí tendencial de la técnica. Sin embargo, GB considera que los valores morales tradicionales son insuficientes para evitarlo, pues si bien su función es ser "zapata", su poder como inventos refrenadores sólo alcanza para reconducir excesos y defectos propios de un tipo de hombre que siendo "racionalmente animal" se puso a controlar lo que aún tenía de "animalmente racional". Mas desde el Renacimiento el hombre es "altavoz", y desde nuestro siglo "espoleta" del universo y de sí. Por esta razón, el hombre actual precisa valores con poder refrenador y orientador a la altura de sus nuevos, isomorfos y, por tanto, más peligrosos defectos y excesos; frenos que sean, en su dominio, el equivalente a los frenos de "potencia" que controlan la energía de los poderosos motores actuales, evitando que los artefactos que de ellos se sirven se autodestruyan. Pero fuera de esta sugerencia, el autor confiesa no tener respuesta satisfactoria, lo cual es aún más inquietante si se considera que para GB la mesura entendida al modo clásico tampoco es refrenador suficiente de la "bomba atómica entitativa" que está siendo ya el hombre actual.181 Y no lo es porque:

"Lo artificial no coincide con lo natural -sea divino... sagrado- ni en especie ni en género próximo ni aun en remoto, sino en el remotísimo de "ser algo, real".

En lo natural rigen las gradaciones de positivo, comparativo, superlativo que es, a la vez y a la una, "máximo y óptimo". Bueno-mejor-óptimo; sabio-más sabio-sapientísimo; potente-más potente-omnipotente; durable-perdurable-eterno; locado-colocado-inmenso; propiedad-atributo-esencia...

Mas en lo artificial, avión no es superlativo ni comparativo de ave; ni submarino es pez en superlativo; ni máquina de escribir es superlativo de mano escribiente; ni piano es superlativo de lira, cítara, así sean las de Apolo...

Lo artificial no es ni positivo ni comparativo ni superlativo de natural, por muy perfecto que sea éste en su orden.

Lo natural tiene por constitución un límite superior, supremo ya; un máximo que es, a la vez, a la una, óptimo. Esencia es lo máximo y lo óptimo que un ente puede tener. Lo máximo es ser (Ðv), lo óptimo en estar siendo (•v) lo que es de la mejor manera.

Lo natural está definido, definitivamente definido.

Lo artificial no tiene, dentro de su orden, un máximo y óptimo insuperables, un límite superior. La galera depone a obsoleta (sin aniquilarla) a la barca; y, a la vez, la galera más perfecta no hace imposible el barco de vela; ni el mejor barco de vela hace imposible el de vapor; y éste no hace imposible el de propulsión atómica... Lo artificial no tiene límite superior; está abierto a lo infinito, a lo tras-finito.

Lo esencial es in-transcendible.

Lo artificial es transcendente.

Lo esencial no es inventable. Se halla siendo tal o cual: hallazgo.

Lo artificial es invento: novedad, espontaneidad, originalidad.

Lo natural está siendo lo que es; "está siendo lo que desde siempre ha sido" -tal es la fórmula aristotélica.

Lo artificial no es continuación de lo natural: es atentado contra y a costa de lo natural. Atentado consumado lo es cada instrumento" (FM, 710-711).

Si, pues, "Todo lo artificial, físico o no, depone, descalifica y descompone lo natural; mas produce un coajuste nuevo, original; no recompuesto, "rehecho"" (QD, 258), entonces es claro que los valores morales clásicos, por naturales refrenadores de naturales situaciones y problemas, no estarán a la altura de los generados por la tecno-ciencia actual, de ahí que GB diga: ")Tomaremos los hombres -actuales, sobre todo y urgentemente necesitados de ello- el ejemplo y modales de "Gran Señor", haciendo nueva moral, regida por y en tonalidad de las virtudes sobrenaturales de magnanimidad, magnificencia y munificencia?" (QD, 255).

Cómo sea tal nueva moral es algo, ya se ha dicho, sobre lo que GB confiesa su ignorancia. Y no puede ser de otra forma, pues se trata de "novedad" por-venir; de ética o moral "actual" por inventar. No obstante, GB considera que deberá sustentarse sobre sugerencias, indicaciones... como corresponde al tipo vital "persona" viviendo en "Asociación", y aun al "singular" en "Sociedad", tal como se dijo anteriormente, y nunca en imposiciones dogmáticas: "En Etica transfinita entran solamente actos ejemplares, edificante, admirables, sublimes, heroicos... chispazos, centelleos, relámpagos de libertad, valentía, inteligencia, constancia, delicadeza, continencia, justicia, bondad; y varones (vir, virtus, areté, árren), cual Solón, Arístides...; por actos, no por hábitos, o rutina. Nada de ello es de-finible, finito. Se lo podría llamar "sublime", supernatural, heroico. (...). Bien y Mal absolutos (Optimo, Pésimo), caen fuera de Etica. Lo de "absoluto", rigurosamente tomado, no sólo des-define y des-finita, sino a todo a lo que se aplica tal denominación, y se lo somete a su intención significativa, lo des-dibuja y envaguece" (INTRAFI, 119-120).

A lo dicho debe añadirse que en una concepción "actual" (probabilista) de la realidad, como lo es la de GB, resulta difícil regular éticamente la invención y empleo de artefactos y técnicas y, por tanto, delimitar y establecer responsabilidad moral alguna de los inventores y usuarios pues, según GB, todo invento, por lo que de ocurrencia o novedad tiene, resulta imprevisible en sus consecuencias o efectos (buenos o malos): "Cada tipo de invento (...) tiene ámbito propio de azar: de resultados óptimos-buenos-mediocres-malos-pésimos. A veces, saldrán, resaltarán los buenos; otras, los malos; más frecuentemente, los mediocres (en mayoría); alguna vez, los óptimos; otra, los pésimos" (o.c. 435).

En definitiva: "En rigor de terminología y conceptuación, un invento de cualquier orden (físico o mental) no tiene ni puede tener secuelas; y sí, solamente "estelas"" (PPPGN, II, 433). Por esta razón, que el usuario o el inventor empleen un invento con intención de producir "un sólo" efecto (bueno o malo) es desconocimiento por su parte de la "calidad ontológica" de todo invento, de ahí que "Al inventor y usuario no le son imputables -en favor o en contra, indulgencia- ni el resultado bueno ni el malo ni el mediocre, cual si fuera él, y la actuación del "enser", causa necesaria-y-suficiente. Le es imputable por la ignorancia, actualmente, afectada, de las leyes estadístico-probabilísticas que rigen el universo -no solamente en su Base-Fondo, sino, por secuela más o menos remota, en economía, biología y sociología" (o.c. 434).

Todo ello resulta especialmente preocupante cuando se trata de técnica e inventos "actuales", pues dice GB: "los inventos "actuales" se caracterizan porque el margen de azar: de neutralidad respecto de bueno y/o mediocre y/o malo es tan amplio y potente que afecta a la humanidad entera y a la Tierra entera -por de pronto" (o.c. 435). Así, por ejemplo, "Bomba atómica trae inevitablemente, constitutivamente, en su "estela" efectos buenos-mediocres-malos, óptimos-mediocres-pésimos para todo: hombre y Tierra. La distribución de la probabilidad -el número de veces- dentro del ámbito: óptimo-bueno-mediocre-malo-pésimo tiene que sernos dada a posteriori, ya que a priori, respecto de la originalidad y novedad de un invento en cuanto tal, no pueden señalarse ni hay causas (razones) necesarias-y-suficientes que produzcan "secuelas"" (o.c. 435).

Ante este difícil panorama, GB nota la necesidad de concretar el tono de sugerencia que debe presidir la nueva moral "a la altura de ciencia y técnica actuales", y así, en PPPGN, esboza una ética-moral mínima de carácter transfinito ("transética", "transmoral") integrada por cuatro grupos de "axiomas metaéticos o transmorales", algunos de los cuales implican de lleno a la técnica y lo artificial, como no puede por menos que suceder dado su carácter "actual". Así: "Todo hombre -que sea íntegramente singular o que lo esté siendo en algún grado o dosis- tiene el deber de tratarse y de tratar respetuosamente a cualquier otro singular, con el respeto debido a su condición de cogobernador de un universo reformado cibernéticamente para él" (o.c. II, 690); "El hombre en estado de singular, y los singulares en comunidad y Sociedad deben ponerse e imponer transformar todo lo natural en enseres de funcionamiento automático-cibernético" (o.c., II, 691); "Quien se esté siendo singular, por estar siéndolo en "Sociedad", tiene el deber: ha de imponerse-y-proponerse el que la conciencia natural del hombre (...) ascienda, darle la oportunidad de que ascienda a conciencia de "singular": a la de cogobernador de un universo natural transformado por él y para él en universo de funcionamiento automático-cibernético" (o.c., II, 692).181

10.13. Conclusiones.

A lo largo de este último capítulo, hemos rastreado y sistematizado la presencia, el significado y las implicaciones de la técnica y de lo artefactual en las obras de GB publicadas a partir de 1980. Como resultado, podemos afirmar que durante este período de tiempo, que constituye la última etapa de su pensamiento, nuestro autor no introduce cambios sustanciales en su concepción de la técnica y de lo artificial, en su conexión con la historia, en la estructura de lo artificial, etc., respecto de la etapa anterior, aunque sí avanza sobre ellos abriéndolos (transfinitándolos) en dirección a la tecno-ciencia, es decir, haciendo de ciencia y técnica actuales horizonte vital e intelectual de comprensión de cualquier tema o problema; algo para lo cual el propio autor acuña una expresión formular: "a la altura de ciencia y técnica actuales". Algunas consecuencia de ello son vg. la división del trabajo según "Empresa", el énfasis en el carácter heuretocrático de la "economía social", el transfinito humano como tecnita y tecnarca, la importancia que cobra la idea de aceleración (McHale-Ramsauer) en su concepción del progreso histórico, el esbozo de una "ética transfinita", el formalismo creciente (empleo de gráficos, fórmulas...) que impregna el filosofar baquiano...

Desde la perspectiva de nuestro estudio, llama la atención el peso específico que durante la postrer andadura intelectual y vital de GB adquieren las cuestiones escatológicas: muerte, inmortalidad, Dios..., pues si bien son temas y problemas a los que GB ha hecho referencia en sus escritos en las diferentes etapas de su pensamiento, no recibieron nunca un tratamiento tan insistente y ámplio, ni con tal hondura intelectual e implicación vital. Así, al interés que ya de por sí despiertan en el ser humano tales cuestiones de ultimidad, se une el añadido por GB con su enfoque tecno-científico, de modo que ante el lector surge un panorama cuando menos inquietante, tanto desde la consideración existencial como para la intelectual. La sorpresa y la controversia están garantizadas por el planteamiento novedoso de estos problemas clásicos de la filosofía y la teología.

Por otra parte, si bien la presencia de Marx y de lo social en el pensamiento de GB durante esta etapa sigue siendo importante (concepción de la historia y su progreso, la sociedad, la economía, la ciencia-técnica en tanto que empresa social y bien público...), el hecho de que el honor de "filósofo actual" recaiga ahora sobre Whitehead181 pone de manifiesto el peso que la ontología y la metafísica tratadas en clave de tecnociencia cobran en esta época.

Hay que llamar también la atención sobre la figura del transfinito humano, caracterizado explícitamente ya en esta etapa como "médium" o "catalizador" de lo divino del Universo, y a cuya transformación en Dios colabora activamente sirviéndose de unas peculiares herramientas: la ciencia y técnica actuales unidas sintéticamente. La tecno-ciencia, pues, posee para GB poder y función teogénica y sacramental. La concepción bacquiana del hombre como tema y tarea de Infinito culmina en esta etapa en la figura del hombre como "mediador", "catalizador" o "sal terrae"; funciones tenidas tradicionalmente por sagradas y que GB reinterpreta en clave de "paganismo" tecno-científico. En relación con ello, GB advierte sobre las transformaciones mentales y físicas que los instrumentos actuales ("enchufados" al sustrato nuclear del universo) producen en el ser humano al permitirle transfinitar sus límites sensoriales y mentales naturales. En este sentido, el progreso tecno-científico cruza los límites de la evolución natural y dispara al hombre hacia formas de ser y existir super-naturales (artificiales)181. También cobra fuerza la idea de que el hombre no sea el único transfinitador del universo.

Por otra parte, a pesar de su optimismo pro-tecnológico, GB no desatiende en esta etapa la cuestión relativa a los peligros y problemas relacionados con la técnica y la artificialización del universo y del hombre aunque, eso sí, desde posiciones que no atenten contra la Vida y salvaguarden el poder transfinitante del ser humano.

Por todo ello, podemos finalizar afirmando que la figura filosófica de GB es cuando menos, inquietante o "atómica", pues lo que en el fondo plantea es: ")No estaremos los filósofos de la era, época, o lo que sea, atómica en la obligación o paso honroso de preparar el terreno con una metafísica del ser que está, del estar siendo el ente en diversos y en los más diversos estados para transustanciaciones, transentificaciones que dejen los más radicales cambios sustanciales en el plano bien vulgar del agua que de sólida pasa a líquida con unos grados de calor?" (TELFLM, 144-145).

Lo anterior nos pone sobre la pista del anhelo filosófico-vital de GB: ser pedagogo actual o, mejor, portador de una "buena nueva", es decir, ser él mismo evangelista filosófico, "catalizador" y "sal terrae", del advenimiento de un nuevo tipo de hombre diverso del natural filogenético, como consecuencia de la tecno-ciencia181. En definitiva: ser filósofo "actual": "a la altura de la ciencia y técnica actuales", y serlo, además, con la "esperanza" de ser el primero: "Querríamos tal vez que terminara [la concepción moderna del Universo] viviendo aún nosotros, para ver el comienzo de nueva era; por ejemplo, de la era atómica, no sin la secreta intención de que no solamente comenzara con nosotros materialmente, sino que fuésemos el primer Adán, el primer hombre de semejante concepción; que fuera yo, por ejemplo, el filósofo y el primer filósofo de la era atómica", mas "No depende de nuestra voluntad ni terminar ni comenzar una época" (AFC, 30).


148 Cf. todo lo dicho en PPPGN, II, 605-632.

148 Cf. todo lo dicho en PPPGN, 532-659.

149 Los tres estados son: "prenatal", "nacida" y "postmortal" (cf. VMI, 157-161). En PPPGN, el tema es abordado bajo la fórmula "nacimiento" y "perecimiento" (cf. o.c. II, 352 ss).

150 De forma genérica, dice GB: "Un sujeto nuclear (N) sería aquel que fuera capaz de hacer surgir propiedades de lo profundo de las cosas, a pesar y en contra de sus propiedades "parenciales", vϵv; y de lo nouménico (voÛµvov) hacer surgir algo más y nuevo de lo que de eidos, eídolos, sombra, imagen se halla descubierto ya en las cosas naturales" (FM, 532).

151 Tal síntesis teórico-práctica está posibilitada por la física matemática, de la que dice nuestro autor: "La física-matemática -a partir del Renacimiento, deslumbrantemente en Newton- ha cumplido el plan aristotélico de "filosofía" primaria -sin proponérselo, mas haciéndolo. De pensamiento, palabra y obra. De pensamiento y palabra "matemática" y de obra "instrumental"" (TELFLM, 81). No es de extrañar, pues, la estima que la profesa.

152 Cf. vg. VMI, 113 ss.

153 "El atomismo de Demócrito es pensado; definido pensamentalmente; no matemáticamente; y los sentidos, lo que ellos descubren, encubren realmente lo atómico. Sólo, y por primera vez, los instrumentos (sentidos científicos, o sentidos a la altura de la ciencia) -cual lo están la cámara de Millikan, contador Geiger, espectrómetro de masas de Aston... bomba y reactor atómicos- son capaces de desencubrir lo que encubren los sentidos: desencubrir lo microscópico encubierto por lo macroscópico. Sólo, y por primera vez, el pensamiento matemático con aparatos tan finos y precisos como el cálculo infinitesimal, de probabilidades, matricial, es capaz de desencubrir las leyes cuantitativas y cualitativas encubiertas por el pensamiento macroscópico, global, confuso de la mente natural y de la matemática natural -Euclides, Arquímedes... Y aun por la clásica, Newton, Laplace, Hamilton..." (VMI, 112-113); "No es menester fingir tal microscopio transelectrónico para percibir el cuerpo de un individuo en su campo; de un individuo en universal concreto. Tal percepción la obtiene una mente que se sirva de instrumentos inventados por ella: instrumentos físicos (de ciencia física) y mentales (de ciencia matemática)" (VMI, 49). Por este hecho, el cuerpo humano es "cuerpo cósmico" sin individualidad real, quedando afectado por todo el universo y afectando él causalmente, a la vez, a éste (cf. vg. VMI, 43 ss).

154 Por ciencia y técnica actuales el hombre se vive ya en cuerpo actual diverso del natural, como sucede con su voz en magnetófono (cf. TI, 46-47). No deben identificarse "soma" y "cuerpo glorioso", pues al viviente en cuerpo glorioso le falta "inocencia" (cf. TI, 98-99). Por otra parte, aunque el estado natural del hombre sea el de impenetrabilidad, el universo es realmente el cuerpo de cada hombre pero de modo que aunque se produce una universalización de lo singular no hay confusión entre unos y otros, pues si bien se produce una compenetración por interferencia de las ondas, del mismo modo que hay aparatos (vg. el televisor) que las seleccionan actuando como filtros, cada ser humano es un filtro del universo. Por la conexión cósmico-campal de todas las entidades todo influye en todo (cf. TELFD, 78-80; INTRAFI, 83-86).

155 Cf. TELFA, 207-218.

156 La música es para GB un lenguaje artificial, tanto como lo es el algebraico (cf. TI, 35). Sobre la música "electrónica" o "nuclear" (cf. FM, 327, 330) como música propia de soma cf. TI, 99-100. Se pregunta GB si estos cambios de cuerpo del sonido son fases hacia idealismo (cf. TI 95-96).

157 Cf. QD, 28-29; 179. Justamente, el objetivo de GB en QD es examinar las creencias en Dios y plantear la cuestión desde la perspectiva tecnocientífica actual (cf. QD, 538). En definitiva: teología en "castellano" y para "castellanos" (cf. o.c. 10).

158 Cf. QD, 265-266.

159 En la tercera parte de QD, GB intenta demostrar que el universo actual posee los atributos tradicionalmente tenidos por exclusivos de Dios (cf. esp. pp. 77-171). En rigor, GB distingue entre "lo divino" o "El Total" (de los cinco atributos: necesario, universal, infinito, simple y único) y "la esencia" o "Lo Total" (cf. o.c. 400-401), y afirma: "Lo divino del universo proviene -en sus caracteres, modos o tono, de necesidad, universalidad, infinidad- de la presencia eficiente de leyes algebraicas -no escritas, sino inscritas, intrínsecas, eficientes" (o.c. 516).

160 Cf. QD, 32-33. Ser "yo" implica, según GB, ser "ateo", mas no es suficiente para ser "quien" serlo por modo de "individuo"; se precisa al menos serlo en grado de "persona". Sin embargo, ni siquiera Dios puede serse en acto continuado "persona", sino "a ratos", y eso requiere que el hombre-dios muera (cf. QD, 315, 330, 340, 493-494).

161 Cf. QD, 226-228, 245-248, 256, 263, 302-303, 344... Es evidente que GB toma "en serio", "en real", la encarnación de Dios en Hombre; la Buena Nueva (Evangelio) (cf. QD, 207, 327), por lo que analiza las condiciones de posibilidad de tal acontecimiento (cf. esp. QD, 361-397).

162 Cf. QD, 367-368.

163 Cf. QD, 375-376.

164 "Aventura" equivale a transfinitud, y es aplicable a todo dominio, pues dice GB: "Aburrimiento, hastío, fastidio... de la vida cotidiana política, religiosa, social, económica, teológica, filosófica, técnica... Tal es el lugar o punto de partida, de inicio, de in-itur, del itinerario de aventureros" (SQM, 51); "Aventura no es calidad de innata ni adquirida ni adquirible por una realidad. Le es una calidad supernatural -mejor: extranatural- que no se naturaliza. (...). Aventura es creación original, nueva espontánea de alguien que esté siéndose supernatural; mas sobre una base necesaria y constante de naturaleza" (o.c. 55).

165 Cf. PMNA, 15, 46, 61 ss.

166 Cf. SQM, 341-342.

167 Cf. TELFE, 53-65 y PPPMM, 63-64.

168 Cf. lo dicho en TELFE, 20-21, 26-28, 44-46.

169 Sobre la estructura de máquina y mecanicismo en esta etapa, cf. FM, 741, 762-763.

170 ""No, renó, recontranó", "sí, resí, requetesí" pertenecen a la "lógica de la razón vital". Mi maestro don José Ortega y Gasset lo aceptaría; pero, dado su sereno y señorial talante, emplearía nada más "no" y "sí", dejando lo de "renó-resí, recontranó-recontrasí" para Unamuno, quien sabría aplicarlos a qué y a quiénes, oportuna o inoportunamente" (TELFLM, 15). Así, por ejemplo: "La relatividad generalizada transustancia la mecánica de Newton. Es el requetesí de ella" (o.c. 28).

171 Cf. PPPMM, 68-69.

172 Nótese en lo dicho el talante "español" o "castellano" del filosofar bacquiano; condición que el autor vuelve a reivindicar explícitamente en esta etapa final de su andadura filosófico-vital, del mismo modo y con la misma fuerza con que lo hiciera en la década de los cuarenta. Así dirá: "Hombre endiosado. Español castizo" (SQM, 26). Cf. también o.c. 7, 14, 448; TELFA, 18; DMT, 13, 47, 129; PPPGN, I, 35; QD, 10.

173 "Durante miles de miles de años -tal vez nueve mil millones- el uranio estuvo desintegrándose, desaprovechadamente, ineficazmente, en sus minas. Ahora, para bien o para mal, se lo aprovecha para bombas atómicas -bien eficientes por desgracia-; y para reactores, eficientes también, por gracia o por suerte" (TELFLM, 14); "el empleo programado de la desintegración lleva fecha -de éxito científico-técnico, pero de maldición ()inevitable?) moral y humana- la de mitad de nuestro siglo" (TELFA, 144); "Nos hallamos actualmente -y por virtud de los inventos de tales personas- ante el problema de des-definir y des-finitar la vida -todos los tipos de ella- mediante los recursos, físicos y técnicos, de ingeniería genética" (QD, 392); "Quede como alusión: por la ingeniería genética actual y sus experimentos futuros la Tierra tiene aún miles de miles de años disponibles para la humanidad y para los ingenieros. Se conocen ya procedimientos para concepciones sin coito, sin matrimonio, preteriendo, por insignificantes, las distinciones entre virginidad, celibato, y, por vacuas, sus alabanzas. Así que, por obra de la ingeniería genética, se consigue que los individuos de la especie humana resultantes nazcan con inocencia original. (...). El bautismo es ya superfluo. Y, por tanto, son realmente, lógicamente, superfluas todas las Iglesias: católica, protestante, ortodoxa, oriental..." (SVV, 18-19).

174 "La transcendencia suprema a que el hombre puede aspirar fuera la de ascender a los Cielos: lugar propio y exclusivo de dioses, Dios, ángeles... Ya la Torre de Babel fue un caso de tal atrevimiento. Y bien se sabe la reacción de Elohím. Ascender un hombre a los Cielos -aunque no fuera sino como anhelo, tentación, a fortiori como atentado- sería sacrilegio. Pues bien: el hombre actual lo ha cometido, y de maneras, a veces, desaforadas y desvergonzadas -casi provocativas- con aviones, cohetes, sondas cósmicas... Voyagers, que viajarán por los Cielos durante miles de años: 60.000, según el plan del Voyager de Carl Sagan. (...) Sacrilegios progresivos, audaces, espontáneos, originales del Hombre actual" (SVV, 36-37); "pasearse por él [cielo] deja de ser privilegio de dioses, de dios-hombre: milagro. Ahora, en 1981, es una vulgaridad: (...) y si ascenderse al Cielo es mostrar ser Dios, fuéramos ya dioses todos nosotros desde este siglo. Lo fuéramos por invento y conquista nuestra: de unos finitos, metidos a transfinitos con éxito" (INTRAFI, 65). Por lo dicho, GB considera que "Regalo sin instrumentos, sin regalo de técnica, es enigma. O incitación a inventar. Quien llegue a inventar técnica vuelve sobrante lo de regalo. Y sólo tiene que agradecer, cuando más, la sugerencia, incitación o excitación de aperitivo, de ganas, urgencias de inventar" (QD, 253). Según esto, no caben agradecimientos a Dios pues lo que el hombre tiene lo adquiere por mérito y esfuerzo propios; por técnica e inventiva.

175 "Si nos atenemos, reverente o resignadamente, a la norma "lo que Dios unió, el hombre que no lo separe", "Lo que la Naturaleza presenta unido, el hombre no lo separe", deshacer el agua en oxígeno e hidrógeno -lo líquido en dos gases- es deshacer su unión natural o teogenética. (...). A dividirla se llamó "análisis químico", "electrólisis". Y es ya operación vulgar de vulgar laboratorio. Desobediencia o a Dios o a Naturaleza. Atentado de tipo sacrilegio o matricidio. Atentado consumado. Y la fórmula H2O es real blasfemia. Y no insulto verbal. Son blasfemias ejemplares y reales las fórmulas aducidas. Son sacrilegios o matricidios ejemplares y reales los cometidos por los instrumentos físico-químicos en laboratorios. Y son sacrilegios y matricidios repetidos morbosamente por los usuarios de tales instrumentos, comercialmente repartidos y cotidianamente usados" (TELFLM, 69-70).

176 En esta etapa, como en anteriores, GB recurre a la figura rebelde de Prometeo como "maestro de técnicas" (cf. FM, 705; QD, 253-254), que contrasta con la sumisa de Jesucristo (cf. SVV, 67-73). Apela ahora, también, a la tradición egipcia de "Teut" (Thot) (cf. SQM, 374; FM, 692).

177 Cf. SVV, 47, 82-87.

178 Cf. FM, 705-707. Distingue GB "tres clases de actitudes respecto de Dios": teísta, antitea y neutralmente atea (cf. QD, 517-518).

179 No fue Dios, sino algunos hombres, los que no perdonaron a Galileo, Giordano Bruno y otros sus osadías y atrevimientos transfinitantes (cf. vg. TI, 21-22; INTRAFI, 65), y es que, dice GB, "concedamos que es el hombre quien ha inventado eso de pecado, de malicia teológica" (INTRAFI, 32)

180 Cf. todo lo dicho en SVV, 102-105.

181 Para mayores detalles, así como para otros axiomas de esta "transética" y "transmoral", cf. PPPGN, II, 673-700. En relación con lo anterior, GB analiza las "negatividades" típicas de cada tipo vital, y así, son propias del "Individuo" en "Ayuntamiento": animalidades, brutalidades y barbaridades, pues las relaciones humanas se fundamentan sobre un componente grande de fuerza; de "Particular" en "Colectividad": faltas, delitos, crímenes, pues rige la ley; de "Singular" en "Sociedad": errores, despistes, des-atinos, des-aciertos, pues lo suyo es dirigir (ciberneta) y, por tanto, toda negatividad peculiar a su estado procederá siempre de "marrar una "meta"" (o.c., II, 722); de "Persona" en "Asociación", dado que lo suyo es transfinitar todo expansivamente en un perenne intento de ser dios, serán fracasos, chapucerías, mamarrachadas, mamotretos y esperpentos. (Cf. o.c. 701-755). Cf. también "Balance de éxitos y fracasos (de responsabilidades metaéticas o transmorales)" (o.c., II, 755-796).

182 Cf. PPPGN, I, 35.

183 La postura de GB sobre el progreso ilimitado del ser humano mediante la tecno-ciencia podría encajar en lo que se ha dado en llamar "extropía" (cf. Muy Interesante, n1 187 (1996), p. 106).

184 "Vos, Maese Bondi, habéis descubierto en el intérprete -el propio GB- propensión, vocación, peligro, de ser pedagogo. Y creo que lo ha demostrado él mismo en sus intervenciones anteriores. Pero en esta última creo que ha descubierto su propensión, vocación y peligro de ser evangelista: difusor de una buena (eu) nueva (anguelía): de un nuevo mensaje para la Humanidad. Deseémosle buena suerte. Que de resultar buena, saldremos ganando todos" (DMT, 88). La intención de tal evangelización: "Para que (...) NADIE viaje, ni esté pensando, ni alumbrándose corporalmente según técnica pero mentalmente según magia. ASI SE CELEBRARÁ DECOROSAMENTE EL AÑO "DOS MIL"" (contraportada de DMT), pues "si un loco en ideas, fórmulas y gestos despierta, incita, inspira a cuerdos -cuerdos por asentados en la realidad y tanteando sus poderes ocultos, es decir solemnemente: cuerdos por ontó-logos-, tales sensatos o cuerdos hacen millones de usuarios: de señores reales del universo. De Cibernetas. (...) "Cada loco, con su tema"; cada cuerdo, con sus instrumentos. )Conseguirá el autor- J.D.G.B.-, loco por trato con tres locos, que por tres retablos científico-técnicos el número de los lectores y videntes ascienda a millones, a millones de ontólogos: de ocupados, preocupados, por la realidad: por un Humanismo integral e integérrimo?" (DMT, 33). "Lo históricamente importante y decisivo se reconcentra en que lo inicialmente individual se transforme en social. Los pocos, en "catalizadores", dicho en lenguaje, o metáfora actual. O, en "sal de la tierra", con frase clásica evangélica" (TELFA, 50).