Para mejor enmarcación
de las ideas del autor que adelante se exponen, presentamos una síntesis
cronológica de algunos hechos de la escena política portuguesa,
que echarán luz sobre la dinámica política del
período en causa:
24 de mayo de 1861 - fundación de la Asociación
1º de diciembre de 1640, como reacción a las concepciones iberistas
que circulaban por áquel entonces.
1869 - abolición de la esclavitud en todos los domínios
portugueses, con el pago de indemnizaciones a todos los esclavos, prolongado
hasta 1878.
enero de 1872 - fundación de la Asociación Fraternidad
Operária, por Antero de Quental, Nobre França, José
Fontana y Brito Monteiro.
1875 - fundación del Partido Operário Socialista
(el PS portugués), creado por José Fontana y de inspiración
quentaliana.
1876 - nace el Partido Progresista de la fusión del Partido
Histórico y del Partido Reformista.
1878 - los republicanos eligen su 1º diputado por la ciudad de
OPorto, Rodrigues de Freitas.
1879 - creación del Centro Republicano Federal.
En el poder está el Partido Progresista, presidido por Anselmo
Braamcamp y en el trono, el rey Don Luís.
1890 - "Ultimatum". Ascención del Partido Republicano.
El 1º de mayo se conmemora en Lisboa, por primera vez. Se apercibe una
movilización hacia el implante de las ideas socialistas y democráticas
recibidas de una Europa ya proletarizada y regulada por una burguesía
emergente.
En Portugal las soluciones buscadas a través de la política
partidaria no resuelven un problema de reforma, que no puede avanzar
en un país de economía todavía dominada por el
sector primario a finales del siglo XIX, y en lo cual trabaja más
del 60% de la población activa. Por otra parte, nuestra incipiente
industria no permite una conciencia de clase del proletariado y la burguesía
se encuentra dividida entre "brasileños" y nacionales.
En este ambiente de desequilíbrio económico, social y
cultural, rompe la idea de la unión ibérica como hipótesis
de solución de los problemas comunes a los dos países
peninsulares.
Con la revolución republicana española del 68, el tema
había sufrido un recrudecimiento, pero el iberismo se enfrentará
al rechazo de los partidos conservadores, que la utilizarán en
sentido negativo. Iberismo y contra-iberismo se enfrentarán en
disputas teóricas y la unión ibérica jamás
se concretizará. En este contexto aparece el primer grupo de
"socialistas" nacionales, en el cual se mueve Latino Coelho
que se afirma todo un iberista.
María Monteiro