José Maria Latino Coelho nació en Lisboa, en 1825, y murió en Sintra a los 66 años de edad (1891). Su vida ha sido marcada por períodos de gran inestabilidad política y social en el país, por lo que su padre se refugió en España a raíz de sus ideas liberales, regresando a Lisboa comenzando el año 1834.
 

Figura de excepcional cultura, Latino Coelho dominaba idiomas tan distintos como el griego, el alemán, el castellano, el inglés y el francés. Se licenció en Ingeniería Militar y se dedicó a la enseñanza en el Colegio Politécnico, acumulando intensa actividad académica, parlamentaria y periodística, la cual empezó en 1849.

Afiliado en el Partido Regenerador, fue diputado por Lisboa en 1854 y entre 1856 y 1860 por Azores -su primer discurso parlamentario tiene fecha de marzo de 1855.

En "La Revolución de septiembre" publicó una serie de artículos sobre las cuestiones europeas de la época y sobre la evolución de la doctrina democrática. A través de la actividad period’stica pasó a contestar el gobierno.

Colaboró como redactor en "La Emancipación", periódico de su orientación política y fundó un semanario literario, "La Semana".

Fue Par del Reino y Ministro de la Marina y de Ultramar entre julio de 1868 y agosto de 1869. Termina abandonando el Partido Regenerador para afiliarse en el Partido Republicano y es como republicano que fue elegido diputado por Lisboa y por Azores.

De entre su obra escrita publicada, destacamos una Historia Militar de Portugal, que abarca los finales del siglo XVIII hasta 1814, una traducción de la Oración de la Corona, de Demóstenes, acompa–ada de un estudio sobre la civilización griega que está considerado el primero que se hizo en Portugal. Su colección de "tipos nacionales" fue publicada en la "Revista Peninsular" y sus biografías de Camoes, del Marqués de Pombal, de Almeida Garrett y del poeta Antonio Feliciano de Castilho, como la de Cervantes y también un estudio sobre Don Jose Manuel Quintana, est‡n publicadas en el tomo I de la Galería de Varones Ilustres de Portugal.

 

Por María Monteiro