FÍSICA


la naturaleza       el movimiento       las cuatro causas      el motor inmóvil  
LA NATURALEZA

l término naturaleza (physis) mantiene en Aristóteles su sentido originario: brotar, surgir, salir a la luz, aparecer.

La naturaleza es un modo de ser de las cosas, un principio inmanente de movimiento y de reposo, de operatividad y de desarrollo (llegar a ser).



El conjunto de seres (entes) que poseen ese principio inmanente no son Naturaleza, sino seres naturales o por naturaleza. Así, son seres naturales (tà physei ónta), todos aquellos que tienen por sí mismos su principio de movimiento y desarrollo: los animales crecen y se desarrollan por sí mismos; el fuego tiende a subir (naturalmente) hacia arriba, etc.

El conjunto de los seres naturales no es la naturaleza. Ésta, como principio, está más allá de los seres a los que determina. La naturaleza no se agota en la multiplicidad de seres naturales.

Aristóteles contrapone a los seres naturales (ta physei ónta) los seres artificiales (tá techné ónta).

Los seres artificiales no tinen en sí mismos el principio por el cual llegan a ser lo que son; una copa o un lecho o un ordenador son producidos por la técnica y el saber de un artesano, un productor o un técnico. El material con el cual se hacen los objetos artificiales sí es naturaleza, pero los objetos mismos que se fabrican (copa, lecho, ordenador) deben su ser a un productor externo a sí mismos y no a algún principio intrínseco.

Sin embargo la producción y "el llegar a ser" de los seres naturales es interna (inmanente) a ellos mismos: cada ser se realiza, opera y se desarrolla desde sí mismo y por sí mismo. Nada externo a la semilla hace que ésta se desarrolle y convierta en un árbol. Por eso, un árbol o una semilla es un ser natural y una mesa, hecha de la madera de ese árbol no lo es sino accidentalmente: solo en tanto en que es madera y no en tanto que es mesa.

Si la naturaleza es aquel principio (arché) que rige el desarrollo y desenvolvimiento de los seres, la naturaleza será más la forma (morphé) que la materia (hylé).
Esto es así porque la forma o esencia de un ser es aquello que determina a algo a ser lo que es, otorgándole sus notas características así como su capacidad y potencialidad de desarrollo y transformación. Cada ser, determinado por su forma o esencia, realiza las potencialidades propias de su naturaleza para llegar a ser, lo más perfectamente posible, lo que tiene que ser.

También la naturaleza es la materia (hylé) de los seres en tanto que ninguna forma puede darse desligada de la materia. Toda substancia es un compuesto de materia y forma (hilemorfismo) y, por lo tanto, todo ser natural o por naturaleza es un compuesto de materia y forma. La naturaleza no son los seres naturales ni el conjunto de todos ellos. Cada ser compuesto obra y se comporta de acuerdo a su peculiar naturaleza determinada por la forma que posee, lo cual explica la heterogeneidad de seres y actividades que se dan en el mundo natural.

" La naturaleza es -en todas las cosas que poseen un principio de movimiento- la forma y la esencia- que no son separables sino por el pensamiento. En cuanto al compuesto de materia y forma, hay que decir que no es una naturaleza, sino un ser natural o por naturaleza, como es el hombre."

(Física, II, 193b 3-7)


  
  


EL MOVIMIENTO

Si los seres naturales se caracterizan por tener en sí su principio de movimiento y de reposo, será necesario estudiar el movimiento y el cambio si queremos saber qué es la naturaleza.

Aristóteles distingue dos tipos de cambio que afectan a las substancias compuestas:

  • 1. cambio substancial (metabolé): es la generación y corrupción de las substancias. Afecta, por lo tanto, a la substancia misma, en tanto que supone su nacimiento o su muerte.
  • 2. El cambio accidental (kínesis) o movimiento: no afecta a la substancia, sino a sus accidentes. La substancia es el substrato que permanece en el cambio, el sujeto que adquiere o pierde ciertas determinaciones. Dependiendo de la clase de accidentes que sean modificados, Aristóteles clasifica en tres los cambios accidentales:
    2.1. cuantitativo: afecta a la cantidad. Es el crecimiento y la disminución de una substancia o de un accidente de la misma.
    2.2. cualitativo o alteración : es el cambio en las cualidades de una substancia.
    2.3. de lugar o locativo : traslación.

  • En todo tipo de movimiento o cambio accidental hay que considerar tres elementos:

  • el sujeto (hipokéimenon)
  • la forma (morphé)
  • y la privación
  • El llegar a ser algo que todavía no se es implica siempre dejar de ser algo que ahora se es: el llegar a ser mayor implica dejar de ser menor. El árbol que llega a su madurez deja de ser semilla, etc.

    Debe haber una ousía o substancia que permanezca en el cambio y que sea el sujeto que sufra y donde se lleven a cabo tales transformaciones. Este sujeto pasa de estar privado de una forma ( Juan no es músico o no tiene la forma de músico) a llegar a adquirir dicha forma (la de músico). La privación no es un puro no-ser, sino un no-ser relativo, es decir, el poder ser (potencia) de un sujeto. Aquí llegamos a otra pareja de términos definida por aristóteles: la potencia y el acto.

    La potencia (dynamis) es un no-ser relativo, pues indica una privación de algo por parte de una substancia pero que, no obstante, puede volver a poseerse. La dynamis o potencia significa capacidad, cualificación, posibilidad. Es la posibilidad de llegar a ser algo que todavía no se es de hecho. Una semilla no es todavía un árbol, pero tiene la potencia, la posibilidad de llegar a serlo. Por lo tanto, una semilla es un árbol en potencia.

    La potencia puede ser activa o pasiva, dependiendo de si la potencialidad se refiere a la capacidad de producir una acción o efecto por parte de un agente (potencia activa) o si se refiere a la posibilidad de recibir o padecer la acción de un agente (potencia pasiva).

    El fuego tiene la potencia activa de quemar y el agua de mojar, aunque ahora no lo hagan. Pero tambien el agua puede estar en potencia pasiva respecto al fuego, ya que puede ser calentada por éste. El fuego puede también ser apagado por el agua, estando en potencia pasiva de apagarse.

    El acto (actus) es la traducción escolástica de los términos entelechia y enérgeia. Ambos se refieren a la perfección, cumplimiento y desarrollo de las potencialidades de una substancia. El "acto" se refiere a lo que efectivamente es, a lo que ya es.

    Entelechia es un término que indica cumplimiento, acabamiento de algo, el perfeccionemiento o el cumplimiento del fin por parte de algo. Es el cumplimiento de lo que estaba en potencia pasiva: por ejemplo, ya es un músico aquella persona que antes solo estaba en potencia de serlo (y no lo era, por tanto.)

    Enérgeia significa: en el estado de ergón (obra, trabajo). Es la acción o el acto de cumplir, efectuar y producir algo. Es el cumplimiento y acabamiento de lo que estaba en potencia activa: la acción del agua y su resultado (ahora) es mojar, humedecer


    Si relacionamos este par con el de materia y forma, tenemos que la forma es el elemento actual del compuesto y la materia el elemento potencial.

    La materia prima es pura potencialidad: está en potencia pasiva de recibir una forma determinada que la haga ser ésto o aquéllo.

    La forma, a su vez, es aquello que actualiza la materia, llevándola a ser algo determinado. La materia sólo estará en acto cuando posea una forma.

    Por lo tanto, Aristóteles otorgará prioridad al par forma-acto sobre el par materia-potencia.


    A partir de estos elementos Aristóteles va a definir el movimiento:

    el movimiento es "el acto imperfecto de lo que está en potencia en tanto sigue estando en potencia" . El movimiento es un estado intermedio entre la potencia y el acto, no siendo ni lo uno ni lo otro, sino el tránsito del uno (la potencia) al otro (el acto).

    Algo que esté solo en potencia no tendrá movimiento si su potencialidad no se va gradualmente actualizando. Y tampoco habrá movimiento cuando ya se haya realizado y cumplido la potencialidad, es decir, cuando la potencia esté plenamente actualizada. ejemplo

    El movimiento es la actualización progresiva, pero sin llegar a término, de lo que está en potencia mientras sigue estando en potencia. Si la potencia está ya plenamente actualizada (convertida en acto), cesa el movimiento. Y si el sujeto se halla en pura potencia, el movimiento no puede producirse. Por ello, Aristóteles denomina al movimiento como un "acto incompleto" o imperfecto.




      

    LA TEORÍA DE LAS CUATRO CAUSAS


    Con Aristóteles la física recupera su valor científico, dedicándose al estudio de las causas (aitía) y principios que rigen a los seres naturales.

    La noción de causa (aitía) es, sin embargo, bastante compleja y más amplia que la que utilizamos hoy en día.

    Causa de algo es aquello por lo cual algo es y se comporta como lo que es, y por lo tanto, nos proporciona todo lo necerario para poder explicarlo.

    Las causas son los principios últimos de los que todo ser depende para realizarse como lo que es. El conocimiento científico es el conocimiento de las causas y primeros principios por los que se rigen los entes. Aristóteles distinguió cuatro causas:

  • La causa material: de qué está hecho algo. la materia; los materiales.
  • la causa formal: qué es algo. La determinación a la que responde cada cosa; su esencia o su forma.
  • La causa eficiente: aquello por obra de lo cual la cosa llega a ser. Qué la produce.
  • La causa final: el fin por el que algo llega a ser. La meta.
  • En los seres artificiales estas cuatro causas se diferencian totalmente.
    la causa material de una estatua es el bronce; la formal es lo que representa la estatua (Atenea). La causa eficiente es el productor de la estatua: el escultor y la causa final explica aquello por lo que se hizo la estatua, su fin (Para adornar).

    En los seres naturales, las causas formal, eficiente y final coinciden: La morphé es, a la vez, fin y agente porque es la esencia de algo o su naturaleza la que determina sus desarrollos y transformaciones que la llevan a su fin, que no es otro que actualizar todas sus potencialidades y desplegar su propia esencia.

    El fin (telos) de un ente rige de antemano todo su posterior desarrollo como aquello en vista de lo cual algo cumple (actualiza o lleva a término) su esencia.

    En esto consiste el llamado teleologismo aristotélico, en que la causa final está presente de antemano en la causa formal: la esencia de algo lleva en sí el camino que hay que recorrer para llegar a su propio cumplimiento y perfección.





    EL MOTOR INMÓVIL

    Si este mundo es el mundo del cambio, de la generación y la corrupción constante de seres ¿habrá un límite o una causa primera de los movimientos?

    Aristóteles parte de la siguiente hipótesis: "todo lo que se mueve es movido por algo". Este algo puede ser una causa, un principio o un motor.

    la serie de las cosas que mueven y que, a la vez, son movidas por otro no puede ser infinita, ya que no se daría ningún tipo de movimiento. Por lo tanto, ha de haber un primer motor que mueva sin ser movido, y que él sea su propia causa de movimiento.

    Esto lleva a afirmar la existencia de un primer motor inmóvil, como causa eficiente del movimiento del mundo. Este motor inmóvil mueve todo desde la eternidad, evitando así la contradicción que surgiría con su teoría cosmológica, que afirma la eteridad del cosmos.