“Ensayo sobre los dones. Motivo y forma del cambio en las sociedades primitivas”, en Mauss, M., Sociología y antropología , pp. 153-263. La instauración de dones recíprocos tiene una función poderosamente pacificadora: se trata de una “composición jurídica que sustituye la venganza y sirve de origen a un mercado”. Para lograr tales prestaciones se establece una estricta simetría de derechos y deberes, la cual rebasa el marco mercantil para instalarse más bien en un marco místico. Véase la nota 9 de la página 159, en la que se estudia el caso de los kadaku, quienes, ante una muerte por brujería, no buscan al efectivo responsable de la misma, sino que determinan “qué se pedirá a cambio”.