Dicho concepto va a gozar de una extraordinaria influencia en autores posteriores, y puede decirse que constituye una constante antropológico-religiosa. En mayor o menor medida, el concepto de sustitución sacrificial, y más por extenso el de sustitución religiosa, se encuentran en autores tan divergentes como Émile Durkheim, Sigmund Freud, Mircea Eliade, Claude Lévi-Strauss o René Girard.