Frazer considera, además, que esta práctica se encuentra en el mundo entero. Es popularmente conocido el caso del “muñeco vudú”, combinación de los dos tipos de magia: de la imitativa, en tanto que el muñeco creado es una réplica del sujeto, y de la contagiosa, en tanto que proceder sobre uno es proceder sobre otro. Pero Frazer destaca que esta práctica no siempre se utiliza con fines maléficos. Se utiliza también para curar enfermedades e incluso para facilitar partos o adoptar niños.