Las expresiones pertenecen, respectivamente, a Evans-Pritchard, E. E., Las teorías de la religión primitiva, p. 24; Van Gennep, A., citado en Lukes, S., Émile Durkheim. Su vida y su obra, p. 517; y Malinowski, B., Una teoría científica de la cultura, p. 44. Otras expresiones habituales son las de "etnología de cámara" o "etnología de gabinete". Este aspecto metodológico de la antropología evolucionista ha de ser también matizado, pues algunos evolucionistas realizaron viajes, si no regulados por las modernas técnicas del field work, sí realizados con la pretensión de establecer un contacto directo con el ambiente y recoger datos de primera mano. Tylor realizó un viaje a México, con veinticuatro años, para la redacción de Anahuat, su primer estudio antropológico, en 1861. Lo mismo podría decirse de uno de los más notables antropólogos norteamericanos, L. H. Morgan, creador de Ancient Society, La sociedad primitiva. En sus estancias breves visitó algunas de las tribus que más bibliografía van a producir: los ottawas, los shawnees, los omahas, etc. Morgan fue un gran defensor de los indios y uno de los inspiradores de “La liga de los Iroqueses”. También William Robertson Smith realizó viajes: “Visitó el norte de África en 1879 y se quedó impresionado por lo que le pareció que era una clara evidencia de totemismo entre los beduinos del Sinaí”. Véase Morris, B., Introducción al estudio antropológico de la religión, p. 144.